Con el senador por el Movimiento de Regeneración Nacional, Alejandro Armenta Mier como gobernador del estado, asumió que Eukid Castañón podría haber vivido en Puebla sin que nadie lo importunara en modo alguno, no obstante la larga lista de atropellos cometidos.

Esa era la tesis de Juan Pablo Salazar Vicentello, un operador menor de Armenta Mier desde que ese partido político decidió en una interna por el perfil para competir por la candidatura en la elección extraordinaria en Puebla en 2019.

En algo tenía razón este personaje secundario de la trama aquella revelada por el multicitado audio: En lugar de Armenta fue Barbosa el candidato y luego gobernador; Castañón terminó acusado de tres delitos, dos de ellos graves, pues falsear información y manejo de recursos de procedencia ilícita -lavado de dinero- cobran una dimensión mayor al de extorsión. Por eso está en un penal de mediana seguridad, que en marzo próximo se cumplirá un año.

Salazar Vicentello fue exhibido en un audio en el que mantiene una amena charla con otro plomero habituado a los sótanos de la política, pero en la trinchera contraria, en el Partido Acción Nacional, Edgar Moranchel, el más cercano al presidente municipal de Atlixco, Guillermo Velázquez.

Moranchel a su vez habla en otro audio con Violeta Lagunes y Fredy Erazo Juárez de manera despectiva de quien ahora gobierna desde Casa Aguayo. Traman juntos una inyección de miel para provocar un coma diabético para provocar la muerte de Barbosa, como si fuera una travesura escolar.

Esas y otras cartas credenciales son las que porta el ahora aspirante a la diputación federal por el partido al que AndrésManuel López Obrador llamó a materializar la transformación de México.

Deberá medirse en la interna a Miguel Carrillo Delgado, ex subsecretario de Infraestructura y primo de Mario Delgado, dirigente nacional de Morena y a Nayeli Salvatori, exlocutora de radio a quien todo mundo recuerda más por sus desaciertos y escándalos que por sus piezas oratorias desde la tribuna.

Juan Pablo Salazar y Atanacio García Luna parecen ser las cuotas que el senador poblano pretende cobrar en el proceso de elección interna en Morena para competir por curules en la Cámara de Diputados, que se disputarán el junio próximo, pero no la tiene nada fácil.

Una y otra vez ha tenido que desmarcase de una supuesta relación con Cristian “N”, alias “El Grillo” un narcomenudista y gatillero de los grupos de poder que mantuvieron los gobiernos del pasado aunque haya imágenes del gánster poblano en sus mítines como candidato senatorial.

Pero además, el alfil de Ricardo Monreal viene de perder una batalla, moral y política apenas cuando pretendió imponer a un abogado de dudosa reputación  -Fredy Erazo Juárez- como magistrado del Tribunal Electoral del Estado, que terminó por caer luego de los procesos de impugnación que un grupo de mujeres se llamaron violentadas en sus derechos político-electorales.

Con esos cuadros, Armenta Mier falta a la buena política y desmerece su condición como aspirante a gobernador en 2024. Pero no se ha dado cuenta o prefiere ver una realidad paralela, una especie postverdad.

 

Parabólica.MX por Fernando Maldonado