En un grupo de latinas viviendo en Alemania se discutió un tema del que poco se habla: el ambiente laboral alemán. Una de las participantes preguntó sobre cómo lidiar con esa frustración incontrolable que puede existir en un trabajo de este lado del mundo. Las respuestas fueron bastante interesantes y todas coincidieron en que el camino es muy complejo y largo.

La reputación de este país en cuanto a trabajo es bastante buena a nivel mundial. En Latinoamérica se habla de lo poco que trabajan los alemanes y el buen salario que tienen. Tan sólo México es uno de los países que más días trabaja en el año.

En Alemania, por  ejemplo, cada trabajador tiene al menos un mes de descanso al año, sin contar con muchísimos días de asueto y festivos. Absolutamente nadie trabaja sin un seguro médico y los contratos son bastante precisos.

Pero en este panorama de ensueño, existe un lado oscuro: el ambiente laboral. Un entorno muy diferente al de nuestros países latinos. Lejos de clichés sobre la frialdad alemana, la realidad es que no existe una armonía para trabajar en equipo, ni tampoco un agradecimiento ni un reconocimiento.

Una de las participantes en la discusión describió muy bien el sentimiento de trabajar en un ambiente cien por ciento alemán: es como tener dos personalidades, una de ellas es alegre, segura y toma decisiones y la otra está tímida, callada e insegura, porque sabe que la participación simplemente no existe.

Esto tampoco significa que los alemanes sean maquinas que sólo mandan y trabajan de una forma sin abrir paso a otras ideas. Pero lo que es real es que las diferencias culturales son tantas que a nosotros nos puede parecer un ambiente bastante hostil.

Ahora bien, no todo son puntos negativos para los que venimos del otro lado del mundo. Dentro de las grandes ventajas que tenemos los latinos trabajando en empresas alemanas es que somos conocidos por nuestro empeño en nuestras áreas.

Estamos conscientes que podemos trabajar horas extra, que debemos siempre hacer el doble y exigirnos más que la gente que ha vivido aquí toda la vida. Y es por eso que, hoy en día, las empresas tienen una cifra importante de latinos.

Agenda para convivir en el trabajo

En la escuela de idiomas, uno de los temas que más se habla es el ambiente laboral. Me pareció muy extraño que existiera un vocabulario tan grande para describir el tiempo libre y la recreación entre los trabajadores.  Es decir, en México no necesitamos hacer planes para convivir con nuestros compañeros de la empresa, simplemente pasa o no.

Pero tal parece que de este lado, hasta para convivir hay que hacer un plan. Y es por eso que existen una serie de palabras, casi imposible de traducir al español, que explican los planes y los viajes estrictos entre colegas.

Claro que es posible la sana y buena convivencia en un trabajo alemán, pero el camino es largo y  a veces complejo de entender. Creo firmemente que los latinos estamos y seguiremos cambiando esta atmósfera.

 

Twitter: @dianegomez

Cartas desde Berlín por Diana Gómez