La pandemia de Covid-19 en Puebla ha cobrado 10 mil vidas y ya ha infectado a cerca de 75 mil personas, a un año de su llegada.

El comportamiento del virus surgido en China tuvo su primer acmé en junio de 2020 y, pese a los dos procesos de reapertura, mantuvo una meseta estable, hasta la llegada de El Buen Fin donde comenzó a repuntar hasta diciembre. Entre finales de enero e inicios de febrero, los niveles de la pandemia ascendieron a un punto no visto con antelación y, hasta este mes de marzo, los contagios y deceso se mantienen altos.

El 11 de marzo de 2020, la planta Volkswagen confirmaba que una persona de origen alemán-argentino, quien vacacionó en Italia antes de llegar a México, fue el primer caso positivo detectado por la Secretaría de Salud estatal. Como medida de prevención, la armadora pidió a 40 personas que tuvieron contacto presencial con el proveedor permanecer aisladas. En la zona metropolitana se avisaba la llegada de la pandemia que había tenido efectos devastadores en Estados Unidos, España, Italia y Francia.

El Covid-19 tuvo un primer punto alarma al cierre del mes de junio, cuando el día 25, Puebla acumuló 407 casos confirmados, de los cuales 322 ocurrieron en Puebla capital. La entidad alcanzaba los 8 mil 512 casos confirmados y los casos activos eran 2,162.

Otro foco rojo por el virus en Puebla llegó el viernes 7 de agosto, cuando la entidad anunció la primera reapertura organizada de actividades. En ese momento, el acumulado de casos positivos era de 23 mil 452, con 2 mil 811 defunciones y mil 477 casos activos distribuidos en más de 80 municipios poblanos.

     

El viernes 25 septiembre hubo un momento clave en la emergencia sanitaria estatal, debido a que Puebla se colocó en semáforo amarillo de riesgo por el coronavirus, iniciando la meseta de casos con una curva de 100 o menos casos diarios, promedio que se elevó hasta El Buen Fin y un desbordamiento del comportamiento social.

Durante los meses de septiembre y octubre, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, zar federal antiCovid-19, respaldó y puso como ejemplo las medidas de reapertura que fueron ordenadas en fases por parte del Gobierno del Estado. Asegura la Federación que el de Puebla fue el mejor ejercicio nacional por el control de aforo y el equilibrio entre el tema económico y la responsabilidad sanitaria.

Durante la última semana de noviembre y todo diciembre, los números de la pandemia de Covid-19 repuntaron hasta un pico máximo de 350 casos en un día, lo que ocasionó un nuevo cierre para año nuevo y el inicio del 2021 en aislamiento.

En el mes de enero, con la alerta de colapso hospitalario debido a una ocupación arriba del 70% en la zona metropolitana, el cierre se mantuvo y se llegaron a reportar arriba de 401 casos diarios.

Desde la tercera semana de febrero se consolidó una meseta en altos contagios con picos por arriba de los 300 casos, con Puebla capital con más del 63% de los casos confirmados y una cifra de 46 mil contagiados. Puebla sigue en alerta máxima, previo a la llegada de la Semana Santa y el riesgo de un desbordamiento social.