No hacer cosas buenas que parezcan malas, es una de las máximas que aplica en toda actividad humana. Habitualmente era unos de los consejos reiterados de nuestros mayores para evitar cae en trampas propiciatorias.

Encaja redondo y exacto a la conducta del presidente municipal, Eduardo Rivera Pérez a quien no se le puede regatear el empeño puesto para ordenar el desorden heredado por la gestión de Claudia Rivera y sus corsarios, beneficiarios de su militancia en Morena.

Entraña un misterio lo que ha sucedido en los últimos meses porque del oficio para la política que ha acumulado y la experiencia para la gestión gubernamental, han sucedido con el paso del tiempo verdaderos gazapos que ponen en entredicho los buenos oficios.

Viene a cuento por un conjunto de sucesos que corren en paralelo y que ya prefigura un patrón de conducta que apunta a reventar una relación de la que ha sido benefactor respecto de Miguel Barbosa, el gobernador que milita en una fuerza política distinta a la del edil, pero que paradójicamente, ha sido más consistente con la mano extendida, a diferencia de lo sucedido con el difunto Rafael Moreno Valle, altanero, impositivo y dictatorial como fue hasta los últimos días.

En círculos del edil aún es una incógnita la incorporación el equipo de trabajo de un personaje como Michel Chaín Carrillo en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Sustentabilidad, quien por estos días pero de 2918 como candidato del Verde al gobierno de Puebla formó parte de la campaña orquestada en contra de Miguel Babosa.

La prensa dócil de aquella época daba vuelo a su trabajo como esquirol de la contienda cuando llamó ignorante y mentiroso al entonces candidato de la coalición Juntos Haremos Historia, y ahí está, como protagonista de ese pasaje indigno de hacer político-electoral.

Otro personaje en el entorno es Herberto Rodríguez Regordosa, fiel heredero de una estirpe que se benefició de los gobierno del PRI y PAN de manera sucesiva, mantiene una guerra abierta en contra del grupo en el poder, a cuyo líder lo considera “un peligro para México”.

Aparece como secretario en el acta constitutiva de Cargo Movil, S.A.P.I. De C.V., quien junto a otros jurados de la derecha más rancia, va a operar el mecanismo de parquímetros que el gobierno municipal anunció con ahínco y como parte de los esfuerzos de reordenamiento del Centro Histórico.

Más que críticos del partido en el poder, sano en toda democracia, los hermanos Rodríguez Regordosa -Pablo, ex diputado y beneficiario de la edificación de Ciudad AUDI y Herberto- han asumido conductas porriles en diversas etapas de la historia reciente.

“Tenemos un estado fallido; no podemos permanecer ociosos como sociedad civil; tenemos que organizarnos para recuperar a México” escribió en su cuenta de Twitter como si se tratara de un llamado a la subversión, propia de la Guerra Cristera.

Y luego está el tuitero que denuesta sin datos verificables, directamente al gobernador con quien el edil de la capital dijo: “nos quieren echar a pelear”. La bitácora de agravios crece y cada vez es más difícil verlos de soslayo.

 

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@FerMaldonadoMX

Fernando Maldonado