El pasado viernes 30, todos los magistrados del Tribunal Superior de Justicia, fueron convocados súbitamente por Whatsapp, a una sesión extraordinaria de Pleno, la cita fue a las 9:30 am.

Ante la inesperada convocatoria, los magistrados asumieron que que sería para conocer de la tan ansiada -por ellos- renuncia de su presidente. Pero no, todo lo contrario. Héctor Sánchez los convocó para “instruirles” la defensa del impresentable Jared Albino Soriano Hernández, presidente de la Comisión de Disciplina de la Judicatura.

Y nuevamente recurrió a pretender alzar a sus pares ante el “embate” en contra del Poder Judicial. Como si tuviera facultades y calidad moral, ordenó salir en defensa de su par y les dijo que a continuación escucharían tanto de Jared, como de supuestos peritos, los argumentos sobre la presunta falsedad de las grabaciones que han recorrido las redes, en las que Soriano recibe instrucciones y moches de Eukid Castañón.

Los sorprendidos magistrados le volvieron a hacer el vacío a su hasta ahora presidente. Reclamaron que instruyera y ordenara; que continuara con la falaz argumentación sobre un “embate” contra el Poder Judicial, cuando lo que ha sido evidenciado es la exposición de irregularidades de todo tipo.

Le confirmaron en esa encerrona que ningún magistrado saldría en defensa de la dupla Jared-Héctor,  manifestaron hartazgo de evidentes ambiciones políticas y económicas que dañan la institución.

Aclararon que si en ese momento se prestaban a escuchar los supuestos argumentos y peritajes, técnicamente quedaban impedidos para conocer más adelante del asunto, una vez que estuviera judicializado. No se prestarían a ese intento de emboscada.

Por segunda vez, le volvieron a hacer el vacío. Los togados coincidieron unánimemente que Héctor Sánchez se ha acorralado a sí mismo. Está evidenciando que su nominación como magistrado vino de la mano de las instrucciones de Eukid, a pesar de que el entonces Secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco buscaba impedir su nombramiento.

Que en respuesta al favor que le hizo a Eukid, había nombrado a Jared como el ejecutor al interior del poder judicial de todo lo que requiriera Castañón.

La defensa entonces a Jared, no es porque lo apoye, sino porque lo que hizo Soriano fue por instrucciones de Sánchez Sánchez. Sabe perfecto que si Jared habla, ambos terminarán en la cloaca.

En las últimas semanas, Héctor Sánchez ha evidenciado que responde a cuatro intereses: su ambición económica, su ambición política, su lealtad a Eukid que lo promovió como magistrado y su complicidad con el Tío Tony, que lo hizo presidente del Tribunal.

Cero y van dos. Los integrantes del Tribunal se preguntan si es que en su intento por echar por delante a ese poder, sea el que le de la puntilla y le abra la puerta trasera para renunciar no solo a la presidencia, sino a su magistratura.

Lo sucedido en las últimas horas desmiente además una versión que su gente cercana ha hecho circular entre los legos: que todo está arreglado y las cosas seguirán como estaban antes del cúmulo de yerros y excesos.

 

@FerMaldonadoMX