Un propósito desvela al Gobierno:

Plan B le llaman, pasado sin reflexión en la Cámara de Diputados y ahora en manos del Senado de la República y a disposición del manejo operativo de Ricardo Monreal.

El presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) tiene las llaves de la última esperanza de contención parlamentaria para evitar este golpe a la democracia.

Es la antesala a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de Norma Lucía Piña, a donde está predestinada esta venganza tabasqueña de Palacio Nacional.

La Corte, con una presidenta surgida del voto disidente a las imposiciones del Ejecutivo federal, es el último dique a favor de quienes se oponen a la reforma.

El tema es, como bien adelantó ayer el ¿Será? de 24 HORAS, si viene una chicanada presidencial de llevarlo al límite del calendario para sortear la ley y las controversias.

Promulgar en el Diario Oficial los cambios del Poder Legislativo torpedeado por Morena sin permitir la intervención del Poder Judicial y de los opositores a estos cambios.

Pero hay desconfianza.

Son inexistentes las relaciones políticas de López Obrador con la ministra presidenta Norma Lucía Piña, y eso hace desconfiar tanto al Presidente como al secretario de Gobernación, Adán Augusto López.

Este ha sido comisionado para hablar no nada más con ella, sino con los demás ministros tendientes a conseguir el aval de ocho ministros, la mayoría constitucional necesaria para darle legitimidad al atentado democrático.
En contraste, Teléfono Rojo está en condiciones de anunciar consultas de senadores y diputados de oposición con miembros de la Sala Superior de la Corte en aras de intercambiar puntos de vista.

Obvio, ningún ministro compromete su voto, pero escucha razones e inclusive analizan con interés los argumentos de consejeros del INE como Lorenzo Córdova, cuyo libro en coautoría con Ciro Murayama, La democracia no se toca, está en sus oficinas.

EL PRI SUPERA METAS

1.- El panorama electoral ha cambiado.

Los priistas Manolo Jiménez y Alejandra del Moral tomaron el reto de demostrar fuerza en Coahuila y el Estado de México y lo consiguieron a raudales.

No es fácil llevar a votar a más de medio millón de coahuilenses, 50 mil más de los previstos originalmente por los estrategas.

Con 50 mil adicionales Jiménez tiene asegurado el triunfo para la gubernatura del estado, mientras Del Moral necesitará penetrar más en la zona oriente del Valle de México.

Y 2.- Los números impresionan.

Casi 24 millones de personas vieron por televisión abierta el Super Bowl entre Águilas de Filadelfia y Jefes de Kansas City, ganado por éstos al límite del tiempo.

La información oficial da como preferido el Canal 5 de TelevisaUnivision con 13 millones de televidentes, 21% arriba de sus competidores.

 

 

José Ureña

 

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