Foto: EsImagen

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A más de cuatro meses de su feminicidio, Monserrat fue sepultada la tarde del 8 de noviembre en el Panteón de San Lorenzo, en San Salvador Chachapa, perteneciente al municipio de Amozoc, a donde acudió la familia y un grupo reducido de personas, los más allegados.

Monse fue asesinada el 29 de junio de este año a manos de su pareja sentimental, Álvaro N, conocido como El Canibal de La Resurrección. El sujeto la desmembró e intentó enterrar partes de su cuerpo que colocó en una bolsa negra de plástico.

La noche del martes 7 de noviembre, padres, hijas, hermanos y amigos cercanos, velaron sus restos que yacían en un ataúd de color blanco. Colocaron fotografías, flores y veladoras alrededor de ella, además, exigieron la sentencia final contra Álvaro y que se haga justicia.

El acceso al panteón se restringió para los medios de comunicación, aunque quienes acudieron señalaron que la madre y abuela de Monserrat, quien tenía 38 años, entraron en crisis nerviosa al darle el último adiós.

La Fiscalía General del Estado (FGE), entregó a la familia una pequeña caja con alrededor del 20% de su cuerpo, luego de que concluyeran todo tipo de indagatorias relacionadas con su feminicidio.

Mientras tanto, continúa en proceso la investigación contra El Canibal de La Resurrección, quien fue imputado por los delitos de feminicidio y violaciones a las leyes y reglamentos sobre inhumaciones y exhumaciones, por lo que mantiene en la cárcel en espera de que un juez dicte sentencia.

Álvaro era creyente de la santería y aparentemente había consumido drogas químicas durante el crimen, lo que habría sido uno de los factores para matar y descuartizar a su pareja, con se había casado ocho meses atrás.

Ese 29 de junio, las hijas de Monserrat se enteraron que su madre había sido asesinada en voz del propio feminicida, pues se comunicó para decirles que fueran por sus cosas, porque ella ya no se encontraba con vida.

De inmediato llamaron a la policía, por lo que elementos municipales se dirigieron a la vivienda en La Resurrección, donde al llegar, lo sorprendieron enterrando la bolsa negra con los restos humanos.