Las ejecuciones escalan en Guerrero. Aún con registro pendiente para contender en el proceso electoral rumbo a la renovación de alcaldías y diputaciones en las elecciones de 2024, ayer fue asesinado el aspirante de Morena a la alcaldía de Chilapa, Tomás Morales, y también un excandidato de Movimiento Ciudadano a edil de Cuajinicuilapa, Honorio Morales y su esposa.

En lo que va del año, 14 precandidatos han sido asesinados en diversos estados de la República, de acuerdo con un recuento de este diario..

El postulante morenista fue ejecutado a balazos cuando llegaba a su casa, cerca del cuartel de la Policía.

Él es el segundo aspirante acribillado en menos de diez días, pues el pasado 3 de marzo también fue ultimado Alfredo González, quien buscaba ser presidente municipal de Atoyac de Álvarez, en el mismo estado.

Entre el 1 de septiembre de 2023 y el 28 de febrero pasados, se han reportado 54 casos de violencia política en Guerrero -gobernado por Evelyn Salgado Pineda- de acuerdo con el más reciente reporte de Integralia Consultores, lo que lo convierte en el estado con más incidentes.

El crimen de Morales Patrón ocurrió la noche del martes en el barrio Dulce Nombre, cuando fue interceptado por una persona armada al descender de su vehículo cuando llegaba a casa.

Recibió al menos dos disparos en la cabeza, por lo que fue auxiliado por paramédicos; sin embargo, murió debido a la gravedad de las heridas.

El también líder Nahua hacía actividades políticas desde 2012, en Chilapa y en el municipio vecino de José Joaquín de Herrera. Fue de las pocas personas que promovió protestas en 2014, para exigir la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

A éste se suma Honorio Morales, excandidato ejecutado este mismo miércoles en su casa en el barrio Debajo, municipio de Cuajinicuilapa. Su cuerpo fue localizado junto al de su esposa.

Él emecista se dedicaba a la construcción, mientras que ella se había jubilado como prefecta de una secundaria técnica.

VIOLENCIA ELECTORAL

En un recuento de este diario, entre diciembre de 2023 y el 12 de marzo de 2024 fueron ejecutados 14 precandidatos en Guerrero, Morelos, Chiapas, Colima, Jalisco, Estado de México, Veracruz y Michoacán.

En el escrutinio figura el morenista Ricardo Taja, aspirante a diputado federal, asesinado en el puerto guerrerense de Acapulco el pasado 21 de diciembre.

Posteriormente, los días 4, 5 y 6 de enero de 2024, fueron ultimados Alfredo Lezama, precandidato a diputado federal por el PAN, en Morelos; David Rey González, quien buscaba ser alcalde de Suchiate, Chiapas, y Sergio Hueso, postulante a la alcaldía de Armería por MC, en Colima, respectivamente.

FACTORES DE RIESGO

El primer Reporte de Violencia Política de Integralia Consultores, publicado en febrero pasado, alertó que durante estos comicios se podría dar una intervención -a gran escala- del crimen organizado.

El documento señala que los factores que influyen son la cantidad de presidencias municipales que serán renovadas, así como las disputas de grupos criminales a nivel local por el control de los mercados ilícitos, en los que se incluye el narcotráfico, extorsión y trata de personas.

Asimismo, este medio consultó recientemente a Fernando Jiménez, especialista en seguridad de Colegio de Jalisco, quien dijo que poner la seguridad de candidatos en autoridades locales, incluso puede aumentar el riesgo, debido a infiltraciones del crimen organizado.

Por: 24 HORAS MÉXICO

JCOL

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