Padres de familia, estudiantes y vendedores de cooperativas escolares coinciden en una cosa: será complejo instaurar un programa de vida saludable al interior de los planteles, ya que hay que considerar los hábitos de los estudiantes y el aumento de costos en los productos.
Mariana Corona, trabajadora de una tienda en una escuela pública de la colonia San José Mayorazgo, en la ciudad de Puebla, reconoció que será complicado implementar la política contra la comida chatarra, debido a que les generará merma y bajas ventas, porque tendrán que incrementar los costos de sus productos.
En entrevista para 24 HORAS, afirmó que las autoridades les compartieron un manual con ideas sobre los alimentos permitidos en las instituciones educativas. Sin embargo, reconoció que al ser naturales, corren el riesgo de echarse a perder si no se consumen el mismo día, lo que provocaría pérdidas.
“El texto trae recetas y explica qué tipo de frutas se pueden vender y en qué temporada del año hay. El problema es que puede haber más merma que venta, porque si no se vende en el día, se echa a perder. Vamos a tener que subir los precios, a ver si los compran”, advirtió.
La comerciante mencionó que entre las recetas sugeridas están los esquites y elotes con limón, palomitas naturales, pasitas, alegrías, habas, cacahuates, tortas de frijoles, tlacoyos y enfrijoladas.
Mariana Corona explicó que el manual incluye recetas para la elaboración de algunos platillos, pero señaló que el recreo dura apenas 30 minutos, lo que dificulta preparar almuerzos para un grupo de alumnos.
“Tenemos que pensar bien qué vamos a ofrecer, porque debe ser rápido, accesible y nutritivo. Eso sí será un gran problema, si no se nos va a quedar todo”, mencionó.
Por su parte, Martha Patricia, alumna de secundaria de 13 años en la junta auxiliar de Zaragoza, reveló que hasta el viernes 27 de marzo, los cooperativistas aún vendían alimentos procesados con sellos de "exceso de sodio, altos niveles de azúcares y exceso de grasas trans”.
Sin embargo, los estudiantes fueron notificados que a partir de esta semana, dichos productos serán sustituidos por fruta, licuados, verdura picada, bolsitas con amaranto, frutos secos y avena, así como sándwiches integrales y aguas naturales con pocas cantidades de azúcar.