La gestión de María Lilia Cedillo Ramírez al frente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) se ha caracterizado por enfrentar retos, como la pandemia de Covid-19 y, el más reciente, el paro estudiantil durante el último mes, que generó incertidumbre entre los 80 mil estudiantes matriculados y los 40 mil aspirantes del proceso de Admisión 2025.
Desde que tomó la titularidad de la máxima casa de estudios del estado, la investigadora se definió como un perfil cercano a los estudiantes y al personal de la institución. Destacó que, al ser parte de la base trabajadora, conocía sus demandas y centró sus propuestas en el mejor uso de los recursos económicos y la expansión de la universidad.
PRIMERA RECTORA
Después de más de 400 años, Cedillo Ramírez se convirtió en la primera rectora de la BUAP, respaldada por una votación histórica que superó el 68 por ciento de participación de la comunidad universitaria, que la eligió para el periodo 2021-2025.
En la pasada elección obtuvo 213 de los 218 votos sectoriales frente a su principal contrincante, Guadalupe Grajales, ex secretaria general de la BUAP.
En la hoja de vida de Cedillo Ramírez resaltan sus más de 40 años en la docencia y en diferentes puestos administrativos, principalmente en áreas de ciencia y salud.
PANDEMIA
Al llegar a la rectoría, Lilia Cedillo ofreció apoyo para los estudiantes que perdieron a sus padres o tutores, revisar las aulas para hacerlas un lugar libre de contagios y garantizar la calidad de aprendizaje en clases virtuales.
Para ello, se invirtieron 60 millones de pesos en la dignificación de los salones de clases, para recibir a los jóvenes al levantarse la contingencia, mediante un regreso escalonado, entre el 8 y 21 de febrero de 2022.
También apoyó como investigadora en el análisis del virus SAR-COV-2 y abonó en la realización de pruebas de detección para la ciudadanía en general, así como en la aplicación de vacunas, abriendo la Ciudad Universitaria para tales fines.
FINANZAS
En los últimos dos años, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) no ha presentado observaciones a las cuentas públicas de la universidad poblana.
En su último reporte, la ASF informó que, de las 35 universidades públicas estatales en revisión, la BUAP y la Autónoma de Guerrero fueron las únicas instituciones que reportaron finanzas sanas.
El pasado 30 de enero, durante la sesión extraordinaria del Consejo Universitario, la doctora Lilia Cedillo enfatizó que la institución había invertido recursos y transparentado su uso a tal grado que ni la ASF ni la Auditoría Superior del Estado encontraron discordancias entre sus ingresos y gastos.
NUEVA CU
En octubre de 2023 inició la construcción de Ciudad Universitaria 2 (CU2), en coordinación con el Gobierno del estado, encabezado entonces por el morenista Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
En un predio de la junta auxiliar de San Pedro Zacachimalpa, a un costado del Eco Campus Valsequillo, se construyeron siete edificios, tres multiaulas y 25 aulas, con el propósito de aumentar la matrícula a más de 30 mil estudiantes.
PARO ESTUDIANTIL
Sin duda alguna, la gestión de Lilia Cedillo estará marcada por la suspensión de labores y la toma de la Ciudad Universitaria por la Asamblea Estudiantil, que presentó distintas demandas, desde la denuncia de casos de acoso hasta la petición de mejoras a la infraestructura y los planes de estudio.
Lo que comenzó con una protesta por los jóvenes de la facultad de Medicina, se extendió a todas las unidades académicas que permanecieron cerradas del 25 de febrero al 31 de marzo pasado, después de los acuerdos alcanzados durante 11 mesas de diálogo entre alumnos y autoridades.
Entre los 24 puntos del pliego petitorio estudiantil destaca la no reelección de funcionarios electorales, con la eliminación del voto sectorial y se establezca el sufragio universal, directo y secreto en las elecciones internas, sin candidatos únicos y con debates entre los aspirantes a la rectoría de la BUAP.