Alumnos de Trozmer presentaron la colección “Kundalini”, una propuesta inspirada en los chakras y la energía femenina.

La creatividad, la moda y la formación profesional convergieron en la presentación de “Kundalini”, una colección desarrollada por alumnas y alumnos de segundo semestre de la Universidad Trozmer, quienes transformaron conceptos espirituales y energéticos en una propuesta estética marcada por la fluidez, el color y el movimiento.

La pasarela tuvo lugar en el Hotel Boutique de Zerezotla, donde estudiantes de la materia Imagen y Backstage mostraron una serie de diseños inspirados en la energía kundalini, una corriente espiritual que relaciona el equilibrio interior con la alineación de los llamados chakras energéticos.

La colección tomó como punto de partida los siete chakras representados mediante colores específicos: rojo, naranja, amarillo, verde, azul claro, azul intenso y morado. Cada tonalidad simbolizó un campo energético distinto y sirvió como eje creativo para la construcción de los atuendos.

Una propuesta que une simbolismo y diseño

Antonio González, uno de los estudiantes que encabezó el proyecto, explicó que cada uno de los looks representó un chakra específico dentro de la narrativa de la colección.

“Los looks de la pasarela representan cada uno de esos chakras y al final se convierte en una columna vertebral, lo que representa a una serpiente, según la mitología y las creencias kundalinis”, comentó.

La propuesta apostó por prendas con gran movilidad visual. Para conseguir ese efecto, el equipo seleccionó materiales ligeros que permitieran transmitir la sensación de libertad y energía que caracteriza al concepto.

Entre las telas utilizadas destacaron la seda, el olán y el tul, materiales que aportaron dinamismo a cada diseño gracias a su caída natural y movimiento durante el recorrido de las modelos.

Trabajo colaborativo detrás de la pasarela

La organización involucró a tres estudiantes responsables de la coordinación general, además de boutiques, diseñadores poblanos vinculados a la institución y quince modelos representadas por la agencia New Icon Model.

El proyecto requirió la participación de diversos sectores relacionados con la industria de la moda. Desde la planeación hasta la ejecución, los estudiantes fortalecieron habilidades de coordinación, producción y vinculación profesional.

Para Alexandra Ramírez, esta experiencia representa una oportunidad para complementar la formación académica con actividades cercanas a la realidad laboral.

La estudiante consideró que este tipo de ejercicios permite adquirir herramientas útiles para el desarrollo profesional y favorece la creación de nuevos espacios para la expresión creativa.

Por su parte, Iker Rodríguez destacó la importancia del trabajo multidisciplinario dentro de la industria.

“Necesitamos diseñadores, estilistas, accesorios y marcas; no solamente es un área”, señaló.

Con “Kundalini”, los estudiantes de Trozmer no solo presentaron una colección de moda, sino que también demostraron cómo la colaboración, la creatividad y la experiencia práctica pueden convertirse en elementos fundamentales para su futuro profesional.

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