El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) enfrentará un proceso de revisión prolongado durante los próximos años, pero difícilmente llegará a una ruptura definitiva. Así lo proyectó el área de Estudios Económicos de Banamex, que considera más probable un esquema de evaluaciones anuales hasta 2028 que el desmantelamiento del principal acuerdo comercial de América del Norte.

Un análisis elaborado por Rodolfo Ostolaza señala que, incluso si el próximo 1 de julio los tres países no alcanzan un consenso para ratificar plenamente la continuidad del tratado, la activación del mecanismo de revisiones anuales representaría una alternativa menos riesgosa para las economías involucradas.

Mantendrían vigente el marco comercial

El reporte explica que mientras ninguno de los socios comerciales abandone formalmente el acuerdo, el marco institucional del T-MEC permanecerá en operación. Bajo ese escenario, las reglas de origen continuarían aplicándose en los términos actuales, lo que otorgaría certidumbre a las cadenas de suministro y a las inversiones instaladas en la región.

Además, Banamex considera que Washington conservaría una herramienta permanente de presión política y comercial sobre sus socios sin necesidad de concretar una salida definitiva del tratado.

La institución financiera sostiene que el Gobierno de México interpreta el discurso confrontativo del presidente estadounidense, Donald Trump, como parte de una estrategia de negociación. Por esa razón, las autoridades mexicanas han mantenido su participación en todas las mesas de revisión que Estados Unidos ha decidido abrir.

Elecciones de 2026 podrían modificar el panorama

El estudio identifica las elecciones legislativas de noviembre de 2026 en Estados Unidos como un factor clave para el futuro del acuerdo comercial.

Actualmente, la administración estadounidense desarrolla la revisión del tratado sin la Autoridad de Promoción Comercial (TPA), mecanismo que anteriormente permitía al Ejecutivo negociar acuerdos comerciales que el Congreso únicamente podía aprobar o rechazar.

Banamex estima que mientras el Partido Republicano conserve el control de ambas cámaras, Trump dispondrá de amplio margen para conducir el proceso sin enfrentar obstáculos significativos.

Sin embargo, una eventual recuperación demócrata de alguna de las cámaras podría modificar el equilibrio político. En ese contexto, el Congreso asumiría una postura más crítica frente a la estrategia comercial de la Casa Blanca, especialmente en regiones donde el comercio internacional genera una alta dependencia económica.

China influye en la estrategia comercial

El análisis también destaca que la prioridad geopolítica de Trump continúa centrada en contener la influencia de China. Bajo esa lógica, el T-MEC funciona como una herramienta estratégica para incentivar que México y Canadá alineen parte de sus políticas comerciales con los intereses de Washington.

Por ello, Banamex considera poco probable una ruptura del acuerdo. Una salida definitiva obligaría a redefinir la relación comercial de América del Norte y trasladaría esa responsabilidad al próximo Congreso estadounidense e incluso a una futura administración presidencial.

En consecuencia, el escenario más viable apunta a una revisión prolongada que podría extenderse hasta 2028, año en que Trump buscaría concluir el proceso antes del relevo presidencial en Estados Unidos.

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