La muerte de Blanca Adriana Vázquez Montiel, de 37 años, destapó una presunta red de engaños en torno a procedimientos estéticos realizados en la supuesta clínica Détox, ubicada en la ciudad de Puebla. La mujer perdió la vida después de someterse a una Liposucción MicroAire con Endolifting, procedimiento que le ofrecieron en apenas 14 mil pesos.
Detrás del caso aparece Diana Alejandra Palafox Romero, señalada por hacerse pasar por la reconocida cirujana plástica peruana Liliana Príncipe Arnáez. La acusada utilizó videos y material audiovisual de la especialista sudamericana para promocionar cirugías estéticas en redes sociales y atraer pacientes en Puebla.
Una cirugía estética terminó en tragedia
Familiares de Blanca Adriana relataron que la mujer acudió al inmueble ubicado en Calzada Zavaleta 2511, en la colonia Santa Cruz Buenavista, acompañada de su esposo. Durante el procedimiento, personal de la clínica le pidió al hombre salir a comprar una faja, vendas y medicamentos a Galerías Serdán.
Cuando regresó al lugar, encontró el inmueble vacío. Su esposa ya no estaba y tampoco las personas que la atendieron. Horas después, autoridades localizaron el cuerpo de la mujer en Atltzayanca, Tlaxcala.
Las investigaciones apuntan a que Diana Palafox, junto con su hijo Carlos Quezada y una asistente, habrían sacado inconsciente a Blanca Adriana del departamento que operaba como clínica. Posteriormente trasladaron el cuerpo en un Mini Cooper con placas XVD-894-B, vehículo que abandonaron en el fraccionamiento El Pilar, en Santiago Momoxpan, perteneciente a San Pedro Cholula.
Cirujana peruana desmintió cualquier vínculo
La verdadera cirujana plástica involucrada rompió el silencio desde Perú. Liliana Príncipe Arnáez aseguró que nunca trabajó en México y negó cualquier relación con la clínica Détox o con Diana Palafox.
La especialista explicó que la falsa doctora utilizó sus videos para promocionar “cirugías de alto riesgo a precios ridículamente bajos”. Además, pidió a medios de comunicación y usuarios de redes sociales dejar de compartir el contenido manipulado, ya que la situación afecta directamente su prestigio profesional.
“Soy muy responsable con los protocolos de seguridad. Exijo que se deje de utilizar mi imagen sin autorización”, expresó la médica peruana, quien destacó que cuenta con 19 años de trayectoria profesional y que ninguno de sus pacientes ha fallecido durante una intervención.
Familia exige justicia
El cuerpo de Blanca Adriana Vázquez fue trasladado al Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses de Apizaco, donde sus familiares confirmaron su identidad.
Su madre, esposo e hijos afirmaron que buscarán justicia hasta las últimas consecuencias. La familia describió a la víctima como una mujer alegre, sociable y cercana a sus seres queridos.
El caso encendió nuevamente las alertas sobre los riesgos de acudir a clínicas estéticas sin certificaciones oficiales y sobre el uso fraudulento de identidades médicas en redes sociales.

