Foto: 24 Horas Puebla/ Artesanos de Celaya elaboran a mano los tradicionales panzones, burritos y muñecas que se venden durante Corpus Christi en Puebla.

Cada año, la celebración de Corpus Christi transforma las calles del Centro Histórico de Puebla con la presencia de coloridos burritos, panzones, muñecas y figuras de cartonería que forman parte de una de las tradiciones religiosas más arraigadas de la entidad. Aunque la festividad nació y se consolidó en territorio poblano, gran parte de las artesanías que se comercializan durante esta temporada provienen de Celaya, Guanajuato, donde maestros cartoneros mantienen vivo este oficio artesanal.

Así lo explicó José Ubaldo Pérez Pérez, quien destacó que los tradicionales panzones y muñecas conservan un proceso de elaboración completamente manual, característica que los distingue de otras piezas fabricadas en Puebla mediante técnicas más industrializadas.

“El producto lo elaboran maestros cartoneros. Utilizan cartón y papel maché, aplican pintura de aceite, decoran con brillantina y añaden diversos accesorios como boinas, moños, gorras y atuendos de charro en diferentes tamaños”, relató.

Una tradición poblana con raíces artesanales guanajuatenses

Pérez Pérez precisó que la tradición pertenece plenamente a la cultura poblana, debido a que las figuras representan una sátira histórica hacia los antiguos hacendados de la región. Sin embargo, la producción artesanal se concentra principalmente en Celaya, desde donde comerciantes poblanos adquieren cada año la mercancía para venderla durante las festividades religiosas.

“Se trata de una tradición poblana, pero la mayoría de las piezas llegan desde Celaya. Los vendedores locales acuden cada año para surtirse. En Puebla también existen productores, aunque utilizan procesos distintos y menos artesanales”, comentó.

La elaboración manual permite que cada figura tenga características únicas, lo que incrementa su valor cultural y artesanal entre coleccionistas, visitantes y familias que mantienen la costumbre de adquirir estos artículos durante la celebración.

Corpus Christi llena de color el corazón de Puebla

Con la llegada de Corpus Christi, decenas de comerciantes instalan puestos en la zona de El Parián y el Barrio del Artista, espacios donde conviven artesanos, vendedores de alimentos y visitantes en una tradicional verbena popular que atrae a cientos de personas.

La festividad también conserva una profunda carga religiosa. De acuerdo con la Arquidiócesis de Puebla, la tradición se relaciona con la historia de un hombre llamado Ignacio, quien enfrentaba dudas sobre su vocación sacerdotal y pidió una señal divina para tomar una decisión definitiva.

La narración señala que, mientras reflexionaba, observó una procesión del Santísimo Sacramento. Ignacio pensó que, si Jesucristo realmente se encontraba presente, incluso las mulas se arrodillarían. Cuando presenció ese acto, decidió dedicar su vida al sacerdocio.

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