La violencia se repite

La nueva balacera registrada en las inmediaciones del Mercado Morelos no puede verse como un hecho aislado. Se trata de un episodio más dentro de una cadena de ataques armados que han convertido a este centro de abasto en uno de los principales focos rojos de la capital poblana. La agresión de este lunes que dejó tres personas lesionadas se suma a antecedentes recientes particularmente graves: secuestros, ejecuciones y ataques armados que han cobrado víctimas inocentes, entre ellas un niño de nueve años que resultó herido el pasado 9 de mayo. La reiteración de estos hechos revela una disputa constante entre grupos criminales por el control de actividades ilícitas como el narcomenudeo, la extorsión y el cobro de piso. Cada nueva agresión genera pánico, afecta la actividad comercial y profundiza la percepción de inseguridad entre quienes dependen diariamente de este mercado para trabajar o abastecerse. Pese a las detenciones realizadas tras el último ataque, las autoridades deben romper el ciclo de violencia que se ha enquistado en la zona. Mientras las ejecuciones continúen repitiéndose en el mismo lugar, el Mercado Morelos seguirá siendo el símbolo más evidente de una disputa criminal que no ha podido ser contenida de manera definitiva. ¿Será?

Transporte inseguro

La integridad de los usuarios del transporte público, otra vez en duda y en riesgo, tras el choque entre un tren y una unidad de la Ruta 50 en San Antonio Abad, con saldo de 21 pasajeros lesionados, a pesar de que el microbús fue arrastrado varios metros por la máquina. Aunque las cifras oficiales muestran una disminución de 24 por ciento en los accidentes provocados por vehículos del servicio durante el primer cuatrimestre de 2026, al pasar de 139 percances entre enero y abril de 2025 a 106 en el mismo periodo de este año, los hechos de este lunes evidencian que el problema está lejos de resolverse. La pregunta no es únicamente por qué disminuyen los accidentes, sino por qué continúan ocurriendo episodios de gran magnitud capaces de poner en peligro tantas vidas en cuestión de segundos. Aunque las cifras pueden mejorar, la prevención debe avanzar al mismo ritmo, de lo contrario, cada nuevo accidente volverá a cuestionar la capacidad de las autoridades para garantizar traslados seguros en una de las ciudades más pobladas del país. ¿Será?

Promesa en debate

Y ya que hablamos de transporte público, el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, aseguró que la construcción del Cablebús iniciará a más tardar en junio. La licitación ya fue emitida y, según el funcionario, únicamente faltan algunos permisos y licencias. Además, anunció la implementación de la Tarjeta Ciudad, un sistema de pago único que permitirá a los usuarios utilizar los servicios de bicicletas públicas, las cuatro líneas de RUTA y el futuro Cablebús. Sin embargo, el proyecto continúa generando cuestionamientos. El activista Armando Pliego Ishikawa sostiene que el sistema por cable atendería apenas al dos por ciento de los 1.2 millones de viajes que diariamente se realizan en la zona metropolitana. A ello se suman las críticas de colectivos ciudadanos que marcharon este domingo para exigir transparencia. La discusión de fondo sigue siendo la misma: si el Cablebús resolverá los problemas de movilidad o si terminará convirtiéndose en una obra emblemática con beneficios limitados. La respuesta no llegará con discursos ni renders, sino con información transparente, estudios públicos y resultados medibles.¿Será?

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