Excusas y promesas

Los cuestionamientos de los diputados locales hacia los directivos de Agua de Puebla y del Soapap durante su comparecencia, quedaron lejos de la severidad que exige la crisis hídrica que enfrenta la capital. La sesión en el Congreso transcurrió entre explicaciones técnicas sobre la capacidad del drenaje para soportar lluvias extraordinarias y reclamos por el incumplimiento de las metas establecidas en el contrato de concesión. La empresa anunció una inversión millonaria para abatir el rezago en infraestructura. Sin embargo, esa promesa contrasta con la realidad que enfrentan miles de usuarios, quienes pagan el servicio, contratan pipas y asumen, de su propio bolsillo, los daños ocasionados por las inundaciones. A ello se suma la declaración del director de Agua de Puebla, Jordi Bosch, quien aseguró que existen zonas donde la empresa no tiene facultades para intervenir, aunque evitó precisar cuáles son esos puntos y qué autoridad es la responsable de atenderlos. La falta de claridad deja abierta una pregunta fundamental: si nadie asume plenamente la responsabilidad sobre la infraestructura hidráulica, ¿quién responderá por los ciudadanos que, año con año, siguen pagando un servicio deficiente y las consecuencias de un sistema que continúa sin ofrecer soluciones de fondo? Mientras las responsabilidades permanezcan difusas y las explicaciones sustituyan a los resultados, la factura de la ineficiencia seguirá recayendo, una vez más, en los poblanos. ¿Será?

Crisis sin tregua

Horas después de la conferencia de prensa ofrecida por un grupo de regidores en la capital poblana, la respuesta del Ayuntamiento de Acatlán de Osorio no tardó en llegar. La administración encabezada por Guadalupe Lucero Bárcenas difundió un comunicado en el que aseguró que hizo un llamado a los integrantes del Cabildo para retomar el diálogo y cumplir los acuerdos establecidos con la Secretaría de Gobernación. Asimismo, sostuvo que la alcaldesa colabora con la Auditoría Superior del Estado en el proceso de fiscalización y con la Fiscalía General del Estado en las investigaciones que permanecen abiertas. Sin embargo, los regidores acusan a los poderes Ejecutivo y Legislativo de favorecer la permanencia de la edil morenista.  Mientras las instituciones optan por la prudencia y las partes mantienen posiciones irreconciliables, Acatlán continúa atrapado en una crisis de gobernabilidad que amenaza con prolongarse. ¿Será?

Ruido en Morena

Quienes también se han visto obligados a salir a apagar fuegos son los integrantes de Morena en Puebla. La difusión de un audio atribuido al vocero estatal del partido, Alfonso Bermúdez, exhibió un presunto distanciamiento entre la dirigencia partidista y el presidente del Congreso local, el diputado Pavel Gaspar. En la grabación se afirma que el coordinador de la bancada morenista prácticamente no responde llamadas ni mantiene comunicación con el partido, lo que dificulta la coordinación política con sus representantes populares. La reacción no se hizo esperar. Pavel Gaspar negó que exista una fractura al interior del grupo parlamentario y desestimó que el audio refleje la realidad de la bancada. A su vez, el diputado Andrés Villegas cerró filas con su coordinador y sostuvo que cualquier intento por dividir a Morena en el Congreso está condenado al fracaso. No obstante, cuando las diferencias trascienden las reuniones privadas y terminan ventiladas en audios filtrados, el verdadero desafío ya no es negar la división, sino demostrar con hechos que la unidad sigue intacta. ¿Será?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *