Estudiantes, padres de familia y exalumnos de la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza (AMIZ) se manifestaron para solicitar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) que no ordene el cierre del plantel, aunque reconocieron la existencia de medidas disciplinarias y castigos correctivos.
Con pancartas y consignas como "AMIZ no se cierra", los inconformes se concentraron en la esquina de las calles 17 Norte y 3 Sur de la colonia San Matías para exigir que la escuela continúe en operaciones.
La protesta surgió luego de que la SEP anunció el cierre preventivo del colegio tras la muerte de la adolescente Dafne Zapata Quintos durante un campamento organizado por una escuela similar en Tamaulipas.
Entre lágrimas y visiblemente molestos, algunos estudiantes se acercaron al personal de la SEP que acudió con la intención de realizar una inspección en las instalaciones. Sin embargo, el representante legal de la academia les negó el acceso al argumentar que los funcionarios no se acreditaron y llegaron después de la hora acordada.
Los alumnos aseguraron que los videos difundidos en redes sociales, en los que se observan prácticas dentro de la institución, corresponden a juegos y retos, por lo que rechazaron que el personal docente incurra en agresiones físicas, como los presuntos tablazos denunciados.
Explicaron que las sanciones consisten en realizar ejercicio físico durante los llamados "arrestos", una vez concluido el horario de clases.
"Si les pegan a los niños es porque hicieron algo malo... Acá en AMIZ no se permite el noviazgo", expresó un alumno de primaria, quien pidió a las autoridades mantener abierta la institución, la cual, dijo, cuenta con más de 80 años de servicio.
Por su parte, una estudiante de preparatoria, que pidió mantener su identidad en reserva, reconoció que existen medidas correctivas, pero negó que haya actos de violencia. Afirmó que dichas sanciones forman parte de la disciplina con la que se busca formar personas responsables y honorables.
"Esta es una escuela de bien, de honor; es la mejor escuela de México. Yo antes era un desastre en todos los sentidos; aquí tengo un excelente promedio y una oportunidad de ser alguien en la vida. También aprendemos que hay consecuencias cuando falta la responsabilidad", manifestó.
En tanto, una exalumna que egresó de la preparatoria en 2013 aseguró que la disciplina adquirida en la institución le permitió superar su tartamudez y desarrollar mayor confianza para hablar en público.
"Esta escuela me enseñó disciplina y a cumplir con mis responsabilidades. Es lo mejor que me ha pasado; dejé de ser tartamuda porque antes no podía exponer. No hay nada malo en esta escuela, no te pegan. Sí existen arrestos, pero consisten en quedarse a hacer tareas o realizar ejercicio cuando no cumpliste con tus obligaciones", afirmó.

