La inteligencia artificial (IA) puede convertirse en un motor de transformación para los países emergentes, al facilitar la expansión de servicios esenciales sin exigir inversiones millonarias en infraestructura tecnológica, señaló el Banco Mundial durante la presentación de su más reciente Informe sobre el Desarrollo Mundial.

El economista en jefe del organismo, Indermit Gill, explicó que las economías en desarrollo cuentan con la posibilidad de aprovechar herramientas de IA ya existentes y adaptarlas a sus necesidades locales. Esa estrategia permitiría fortalecer áreas como salud, educación, justicia y agricultura, además de impulsar el crecimiento económico en un periodo marcado por la desaceleración mundial.

Aplicaciones con resultados comprobados

El organismo destacó que la tecnología ya ofrece beneficios concretos en diversas regiones. Entre los ejemplos sobresalen los sistemas de detección de diabetes implementados en Bangladés y las plataformas de pronóstico meteorológico utilizadas por agricultores en India, las cuales optimizan la toma de decisiones, reducen costos y mejoran la productividad.

De acuerdo con el reporte, estas soluciones demuestran que los gobiernos no necesitan desarrollar complejos modelos de inteligencia artificial ni construir enormes centros de datos para obtener resultados. En cambio, pueden adaptar tecnologías disponibles y enfocarlas en resolver problemas específicos de sus poblaciones.

Persisten desafíos para una adopción equitativa

El Banco Mundial advirtió que la expansión de la inteligencia artificial también implica retos importantes. Una implementación desigual podría ampliar las brechas entre naciones, incrementar la desigualdad dentro de los propios países y concentrar el poder económico en pocos actores tecnológicos.

Asimismo, el organismo alertó que la automatización podría modificar el mercado laboral durante los próximos años, especialmente en empleos de nivel medio. Ante ese panorama, recomendó que los gobiernos impulsen políticas públicas, programas de capacitación y estrategias que permitan distribuir los beneficios de la innovación.

El director del informe, Gaurav Nayyar, afirmó que las economías en desarrollo atraviesan un momento decisivo para incorporar la IA como herramienta de crecimiento. A su juicio, una adopción estratégica permitiría acelerar procesos que, bajo esquemas tradicionales, requerirían varias décadas para consolidarse.

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