México conserva el grado de inversión, pero enfrenta mayores desafíos para contener el deterioro de sus finanzas públicas, de acuerdo con un análisis de Fitch Ratings.
Durante el foro Fitch on Mexico 2026, Shelly Shetty, representante de la calificadora para América y Europa, señaló que la evolución de la deuda pública representa uno de los principales factores de riesgo para la economía mexicana.
La especialista explicó que el país todavía reúne condiciones para mantener su actual evaluación crediticia. Sin embargo, un incremento sostenido de la deuda frente al Producto Interno Bruto (PIB) podría aumentar la presión sobre la calificación soberana.
Deuda se acerca a niveles de alerta
Fitch calcula que la deuda pública de México terminó 2025 en torno a 55% del PIB y estima que podría aproximarse a 60% durante los próximos dos años.
Ese nivel superaría el 58% que corresponde a la mediana de los países con calificación BBB, por lo que la trayectoria fiscal ocupará un lugar central en las próximas evaluaciones.
Otro elemento bajo observación será la capacidad del Gobierno para avanzar en la consolidación fiscal. Para 2026, la meta contempla reducir el déficit a alrededor de 4.1% del PIB, frente al 4.3% registrado durante 2025.
Perder el grado de inversión encarecería el crédito
Una eventual reducción de la calificación por debajo del grado de inversión tendría consecuencias para las finanzas nacionales. Gabriela Siller Pagaza, directora de análisis de Banco Base, advirtió que ese escenario elevaría la percepción de riesgo y, con ella, las tasas de interés.
El impacto no se limitaría al Gobierno. Empresas y hogares también enfrentarían mayores costos para obtener financiamiento.
México Evalúa estimó que una pérdida del grado de inversión podría incrementar entre 14 mil millones y 73.9 mil millones de pesos anuales el costo financiero de la deuda pública, dependiendo del número de agencias que redujeran la calificación.
A este panorama se suma una expectativa de crecimiento económico menor a 1% para 2026, lo que mantiene bajo presión las perspectivas fiscales del país.

