La consejera Jurídica del Ejecutivo Federal, Luisa María Alcalde, negó que el Gobierno de México haya elaborado una lista de periodistas considerados enemigos de Claudia Sheinbaum y explicó el propósito del análisis presentado en el programa Derecho de Réplica.
Durante la emisión aparecieron nombres de periodistas, medios, comentaristas y políticos dentro de un esquema que la administración federal denominó “ecosistema de amplificación digital”. La presentación generó críticas y llevó a algunos de los aludidos a interpretar el ejercicio como un señalamiento contra voces opositoras.
Gobierno explica el análisis digital
Alcalde sostuvo que el estudio busca identificar cómo circula una información en redes sociales, desde su publicación original hasta su eventual expansión mediante cuentas que modifican, comentan o reproducen el contenido.
Según la funcionaria, una noticia, declaración u opinión puede surgir de un medio de comunicación, periodista o político y después incorporarse a dinámicas de difusión mediante cuentas anónimas, conocidas como trolls, o mediante sistemas automatizados.
La consejera Jurídica subrayó que aparecer dentro del esquema no significa participar en una operación coordinada, ni implica que el Gobierno responsabilice directamente a los comunicadores por la amplificación posterior de sus publicaciones.
Entre los nombres mostrados durante el programa estuvieron Carlos Loret de Mola, Leticia Robles de la Rosa, Luis Cárdenas, Lourdes Mendoza y Héctor de Mauleón, además de medios y organizaciones como Latinus, Aristegui Noticias y Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Reportan red de más de medio millón de cuentas
Alcalde afirmó que el Gobierno detectó una red de más de 500 mil cuentas automatizadas distribuidas en diferentes países, cuya actividad puede generar la percepción de que determinados temas tienen una conversación masiva en internet.
La funcionaria rechazó que la administración federal acuse a periodistas o empresas periodísticas de financiar bots o trolls. Sin embargo, aseguró que existen personas que destinan recursos para mantener estructuras de amplificación digital.
Ante las críticas, insistió en que no existe una lista negra y defendió la difusión pública de los patrones detectados para que la ciudadanía conozca cómo operan estos mecanismos en redes sociales.

