La presidenta municipal de Acatlán de Osorio, Guadalupe Lucero Bárcenas, se pronunció por la conformación de un concejo municipal para poner fin a la crisis política y social que desde hace tres meses enfrenta el municipio, luego de que siete regidores y el síndico anunciaron su renuncia a los cargos.
“No puedo permanecer en la presidencia, no puedo trabajar sin regidores y la realidad es que lo mejor por la paz de Acatlán, para que vuelva a haber gobernabilidad, lo mejor es que se instaure un concejo municipal, por el bien de los ciudadanos”, declaró en entrevista con la periodista Adela Micha.
Bárcenas afirmó que existen grupos inconformes con su administración, pero también personas que respaldan su Gobierno. Sin embargo, “si yo tengo que ceder y yo tengo que irme para que vuelva a haber gobernabilidad, pues yo me voy a ir, pero sí me voy con la frente en alto”, señaló.
Pese a prever su salida de la presidencia municipal, la edil confirmó que acudirá ante la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales del Congreso del Estado para presentar su defensa frente a las presuntas irregularidades administrativas señaladas durante los últimos meses.
La alcaldesa cuestionó que, con su renuncia, los ahora exregidores ya no estén obligados a presentar las pruebas de sus acusaciones, aunque insistió en que aprovechará su comparecencia para responder a los señalamientos.
“Yo esperaría con ansias este día para presentar todas las pruebas, los fundamentos y el respaldo de todos los señalamientos”, dijo.
Respecto a su eventual salida del cargo, reiteró que teme por su seguridad debido a la intimidación que, aseguró, ha recibido de un grupo delictivo Los Rojos.
“No me quedo tranquila por el tema de que he sido amenazada, que sólo están esperando que yo salga para poder hacerme algo, para poder asesinarme”, afirmó.
Indicó que actualmente cuenta con escoltas proporcionados por el Gobierno estatal y responsabilizó parcialmente a los regidores de la situación que enfrenta.
Mientras tanto, informó que su equipo prepara las pruebas, alegatos y denuncias que presentará ante las autoridades, incluidas querellas ante la Auditoría Superior del Estado, antes de que se defina el proceso de entrega-recepción y, eventualmente, la integración de un concejo municipal.
Este martes, siete regidoras y regidores, así como el síndico municipal, confirmaron en un pronunciamiento difundido en redes sociales que presentaron su intención de separarse de sus cargos, a través de un escrito enviado al gobernador del estado, Alejandro Armenta Mier.
“Hemos hecho llegar nuestras renuncias al cargo con la finalidad de abrir la posibilidad de una nueva etapa para el gobierno municipal y contribuir a recuperar la estabilidad política y social de nuestro municipio”, afirmaron.
Los ahora ex integrantes del Cabildo también exigieron que la salida política a la crisis no implique impunidad y solicitaron que continúen las investigaciones sobre posibles responsabilidades administrativas, patrimoniales o penales.
Además, pidieron al gobernador garantizar que no habrá represalias en su contra por haber señalado las presuntas irregularidades en el ejercicio de los recursos públicos y anunciaron que darán seguimiento a las denuncias presentadas ante la Fiscalía General del Estado.

