El secretario de Educación Pública (SEP), Manuel Viveros Narciso, presentó los testimonios de cuatro de las 52 alumnas de nuevo ingreso de la Escuela Normal Rural Carmen Serdán, en Teteles de Ávila Castillo, quienes abandonaron la institución debido a las presuntas novatadas y actos de violencia a los que fueron sometidas por integrantes del consejo estudiantil.
Durante una conferencia de prensa del Gobierno del Estado, las jóvenes Lucía del Carmen Báez Casiano, Sherly Daniela González Sánchez, Yulisa Jiménez Cruz y Melissa Paulette Ruiz Luna expusieron agresiones físicas y psicológicas, privación de alimentos y sueño, así como el retiro de dinero y pertenencias personales.
Las denuncias fueron recabadas mediante una mesa de atención instalada en los bajos del Palacio Municipal, a un costado de la institución formadora de maestras, a donde acudieron representantes de la SEP, la Secretaría de Gobernación y la Comisión de Derechos Humanos del Estado.
“Y yo entiendo a las señoritas que desafortunadamente vivieron esta situación. Las entiendo perfectamente bien porque yo vengo de comunidad indígena, yo defiendo a los pueblos indígenas, pero no acepto por ningún motivo que haya violencia”, afirmó el funcionario estatal.
Humillaciones, algunas de las experiencias en la Normal de Teteles
“Nos humillaron físicamente, mentalmente, psicológicamente, pensando que nosotras éramos las culpables, de que teníamos que hacer esas cosas, teníamos que ayudarlas. Domingo para lunes ellas nos despertaron gritándonos que nos levantáramos, nos quitaron cosas personales, nos quitaron dinero, así como ya a mí me quitaron mi dinero y no me lo regresaron”, relató Lucía del Carmen Báez Casiano.
La estudiante cuestionó que este tipo de prácticas continúen en una institución educativa integrada por mujeres.
“No puede ser que ya en el 2026, en esta época, aún siga habiendo que en escuelas no haya ni derecho a las mujeres, las mismas mujeres hacen la violencia. ¿Cómo puede ser que aún siga habiendo eso? Al final nos trataron como si fuéramos literalmente basura con ellas”, cuestionó.
Por su parte, Yulisa Jiménez Cruz, originaria de Veracruz, señaló que también se les sometió a restricciones alimentarias, “pues nos daban así, un cachito de agua, que era una cantidad mínima. En cuanto a los alimentos: lentejas y frijoles, que prácticamente pues ya no comíamos bien. Nos daban como un minuto o dos minutos y pues lo tragábamos”, relató.
Sherly Daniela González Sánchez denunció además gastos elevados para adquirir materiales escolares : “fue muy larga la lista, de verdad, alrededor de unos siete mil, ocho mil pesos se compraron en material. Y la verdad yo tenía miedo en la noche e incluso me caí de las escaleras al subir”, narró.
Castigos físicos
Nayeli Castro, madre de una de las alumnas, aseguró que presenció parte de las prácticas a las se sometía a las jóvenes.
“Fui testigo de cómo a las muchachas no las dejaban dormir en toda la noche, cómo las obligaban a correr, a hacer ejercicio, a subir y bajar escaleras, a hacer 200, 300, 400 sentadillas, no sé. Si alguien se equivoca, vuelven a empezar”, relató.
Castro señaló que presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado para poder recuperar a su hija, aunque, de acuerdo con su versión, integrantes del consejo estudiantil han negado la existencia de dicha denuncia.
“Como madre busqué la forma de poder verla por una rejilla, de la más pequeña, que no se dieron cuenta ellas y logré ver a mi hija. Cuando la logré ver, la vi deshidratada, la vi cansada, la estaban obligando a sentarse cuando ella ya no podía sentarse. Entonces dije: no, la saco”, relató.
Por último, 25 de las 52 jóvenes que decidieron abandonar la Escuela Normal Rural Carmen Serdán ya están en otras instituciones educativas, para que continúen con su formación profesional, indicó Manuel Viveros.

