La carne de puerco es versátil en la cocina mexicana, pero requiere cuidados específicos para conservarla fresca, segura y con buen sabor, evitando desperdicios en el hogar.
Según la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la carne de cerdo se utiliza en platillos tradicionales como pozole, chiles en nogada y cochinita pibil, siendo una de las proteínas más consumidas.
Entre sus beneficios, la carne de puerco aporta aminoácidos, potasio, fósforo, zinc, hierro y vitaminas del grupo B, pero Profeco recomienda consumirla de manera equilibrada y optar por cortes magros.
https://whatsapp.com/channel/0029VaE1iV22975FVy9QXt3J
Para conservarla correctamente, revisa el color, que debe ser rosado y brillante, con textura firme y homogénea, evitando carnes oscuras o demasiado rojas.
Verifica la fecha de caducidad, asegurándote de que esté claramente impresa y sin tachaduras, y que el empaque no esté dañado ni tenga fugas.
El olor debe ser fresco; un mal olor indica que no es apta para consumo. Comprueba también su consistencia, que debe ser firme pero no dura.
Mantén la cadena de frío adquiriendo la carne al final de tus compras. Si no se consumirá de inmediato, congélala en recipientes secos y con tapa hermética.
Evita la contaminación cruzada, manteniendo la carne cruda alejada de frutas, verduras y otros alimentos mientras esté sin cocinar.
Pequeños cambios en la compra, almacenamiento y manipulación permiten disfrutar de la carne de puerco por más tiempo, cuidando tu salud y evitando desperdicio de alimentos.

