En un contexto marcado por el incremento del tráfico de fentanilo y el impacto del consumo de drogas sintéticas, el canciller Juan Ramón de la Fuente sostuvo una reunión estratégica con Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, para fortalecer la cooperación bilateral en materia de salud pública y prevención de adicciones.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que el encuentro se desarrolló bajo principios de respeto irrestricto a la soberanía, responsabilidad compartida y colaboración sin subordinación, ejes que buscan consolidar una agenda común para salvar vidas y proteger comunidades a ambos lados de la frontera.
El diálogo permitió avanzar en el intercambio de buenas prácticas enfocadas en campañas de concientización preventiva, especialmente dirigidas a jóvenes y sectores vulnerables. Además, se acordó intensificar la desarticulación de cadenas de suministro de sustancias ilícitas, con énfasis en el combate al fentanilo, considerado uno de los principales detonantes de la crisis de salud en Norteamérica.
Otro punto relevante fue el impulso a acciones conjuntas para frenar el tráfico de armas, fenómeno que impacta directamente en la seguridad regional y alimenta estructuras delictivas vinculadas al narcotráfico.
En la reunión participaron también Roberto Velasco, subsecretario para América del Norte, y el embajador estadounidense Ronald Johnson, consolidando un mensaje político de alto nivel: la lucha contra las drogas exige coordinación efectiva, inteligencia compartida y políticas públicas con enfoque social.
La estrategia binacional busca equilibrar seguridad y prevención, priorizando la salud como eje central frente a una problemática que rebasa fronteras.

