Para ser policía se necesita valentía y amor a la patria, ya que se trata de una profesión en la que constantemente se está expuesto a riesgos, aseguró la oficial poblana Jessica Gabriela Aguilar Rosas.
La jefa de departamento de la Policía Turística del Estado ingresó a la corporación hace 10 años, periodo en el que ha tenido que enfrentar sus miedos y reafirmar su vocación de servicio.
Sin embargo, destacó que no ha estado sola en este proceso, pues su familia ha sido un respaldo fundamental que la impulsa a continuar.
“Siempre existe el miedo, el temor de que salgas a la calle y te pase algo, más con las experiencias de los últimos meses y semanas. Para ellos es difícil, pero siempre me apoyan”, mencionó en entrevista para 24 HORAS.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, relató que una de sus primeras experiencias dentro de la corporación ocurrió durante intentos de linchamiento, situaciones que la confrontaron con sus propias emociones y temores.
“En algún momento, al ingresar, pertenecí al grupo antimotín y asistí a dos eventos en los que estaban linchando a una persona. Es una experiencia fuerte porque vienes de la vida civil y es complicado enfrentar toda esa adrenalina y ese juego de emociones. Sin embargo, aquí sigo; a pesar de que fue una experiencia intensa, me gustó poder apoyar a la gente”, contó Aguilar Rosas.
A sus 33 años y con una década de servicio, Jessica afirmó que actualmente vive una etapa distinta en su labor, caracterizada por la cercanía con la ciudadanía, que ahora ve a la policía turística como una aliada.
“Ya ven a la turística como una policía de proximidad, a la que pueden acceder para pedir alguna recomendación. Sé que a veces existe el tabú de pensar que los policías son malos o corruptos, pero en la Policía Turística nos hemos ganado la confianza de la ciudadanía”, señaló la agente.
Asimismo, destacó que aunque hoy ocupa un cargo de jefatura, inició como elemento operativo, trabajando junto a diversos compañeros, lo que le ha permitido ganar su respeto y apoyo en situaciones complejas.
También consideró que actualmente es más sencillo desarrollarse como mujer dentro de la corporación, debido a que existen mayores oportunidades de crecimiento y de acceder a cargos jerárquicos.
“No he tenido ningún inconveniente con mis compañeros. Me tratan con respeto y no hay discriminación. Siempre se reconoce el papel de la mujer y del hombre. Luchamos por la igualdad, pero siempre existe respeto”, afirmó.
Jessica Gabriela sabe que formar parte de la Policía Turística implica valentía y esfuerzo, pero considera que cada experiencia vale la pena.
“Desde pequeña me llamó mucho la atención ver cómo ayudas a la gente, la cercanía que se genera con la ciudadanía. Además, cada día hay más oportunidades para las mujeres, con espacios abiertos, libres de violencia y discriminación. Poco a poco hay más igualdad para nosotras”, concluyó.

