“Les faltan huevos”, “Policías huevones, hagan su puto trabajo” es lo que gritaron las mujeres al aventar huevos de harina a la Fiscalía General del Estado (FGE) tras concluir la marcha por el día internacional de la mujer del contingente Women on Fire.
Las manifestantes encararon a las policías antimotines y les reclamaron por cuidar un edificio donde hay aberraciones legales en contra de las mujeres.
“Si te pasa algo a ti, tus jefes no te van a ayudar, nosotras sí, nosotras sí vamos a gritar por ti, ellos lo que van a hacer es archivar tu carpeta, ellos no están aquí y es por su falta de huevos, las ponen aquí porque saben que no les vamos a hacer daño”, gritaron.
Mientras que otras, decidieron poner las huellas de sus manos y cartulinas con mensajes en memoria de víctimas de violencia y feminicidio en el edificio ubicado en el Bulevar 5 de Mayo, esquina con la 31 Oriente.
“A los hombres no los ponen aquí porque están muy a gusto rascándose los huevos, sin hacer su trabajo. Si mañana te violan a ti, violan a tu hijo, las únicas que vamos a hacer algo somos las putas locas que estamos aquí”, encriptaron a las policías.
El contingente salió del gallito cerca de las 14:00 horas y recorrieron la Avenida Reforma con rumbo a la FGE, en donde hicieron un pase de lista por víctimas de violencia y feminicidio.
Mientras que algunas mujeres tomaron el altavoz y narraron los hechos de violación y ataques que han sufrido, sin que hasta el momento se haya detenido a sus agresores.
“En 2016 del lado de mi familia política también mataron a una sobrina, Irma Sánchez, que murió de 27 años. No nos podemos quedar impávidos por esta situación. Pidamos por las que ya no están, por las que ya no puedan gritar, pidamos que las leyes se hagan más rígidas y más estrictas, que estas luchas no sean en vano”, lamentó una mujer, quien ha perdido a dos mujeres de su familia por feminicidio.
A la marcha se sumaron familiares de mujeres asesinadas, mamás con hijos, tercera edad y mujeres en general, quienes pugnaron por una vida libre de violencia.
Cinthia se sumó al contingente junto con sus hijas de un año y de 12 años, a quienes les elaboró alas de cartón, color moradas y con la leyenda de “Nos sembraron miedo, pero nos crecieron alas”.
La madre de familia señaló que sumó a sus hijas a la marcha para que desde pequeñas aprendan a alzar la voz y nunca se dejen intimidar por ningún agresor.
“El gobierno no puede garantizarles seguridad y a mí si me da miedo en que mundo van a vivir, por eso quiero que aprendan a vivir libres y sin miedo”, dijo.

