Guiños rumbo a la alcaldía

Celina Peña Guzmán, quien hasta febrero se desempeñó como secretaria de Ciencias en el Gobierno estatal, parece haber dado ya los primeros pasos rumbo a una eventual candidatura. A través de un acto respaldado por la Red de Mujeres Armentistas (REMA), la hoy funcionaria federal habría comenzado a posicionarse en la carrera por la presidencia municipal de Puebla. Este fin de semana, Peña Guzmán participó en la Feria Nacional del Libro de la BUAP, donde presentó su obra Polifonía Femenina, un libro colectivo con la participación de diversas mujeres del ámbito político. Entre ellas, la dirigente estatal de Morena, Olga Lucía Romero, quien durante el evento no sólo elogió a la autora, sino que además le levantó la mano en señal de respaldo. Para muchos asistentes al encuentro en el Centro de Convenciones William O. Jenkins, tuvo más tintes de lanzamiento político que de acto cultural. No obstante, Peña Guzmán rechazó que se trate de una actividad con fines electorales. Lo cierto es que Morena ya perfila al menos tres figuras rumbo a la alcaldía poblana en 2027. A Peña Guzmán se suman Laura Artemisa García Chávez, quien dejó la presidencia del Congreso para asumir la Secretaría del Bienestar, y José Luis García Parra, actual coordinador del Gabinete estatal. Las cartas están sobre la mesa. Será el tiempo, y probablemente las encuestas, lo que defina quién encabezará el proyecto. ¿Será?

¿Golpe al crimen o reacomodo?

La reciente captura de Luis Ángel N, alias El Topo, junto con varios de sus presuntos cómplices, parecía enviar un mensaje claro de control sobre las actividades delictivas en el Mercado Morelos. Sin embargo, la posterior irrupción de un grupo armado que se hizo pasar por agentes de la Fiscalía General de la República este viernes, abre una interrogante inquietante: ¿están ambos hechos vinculados a la misma red de extorsión que por años ha operado en la zona? El ingreso de estos sujetos, que realizaron inspecciones arbitrarias y sometieron a locatarios bajo amenazas, no sólo generó pánico, sino que también evidenció la fragilidad del orden institucional en espacios donde el llamado cobro de piso ha sido una constante. La aclaración oficial de la FGR, negando cualquier operativo, confirma que lo ocurrido fue un acto criminal y no institucional. Resulta inevitable cuestionar si la detención de El Topo representa realmente un golpe contundente contra estas estructuras o, por el contrario, ha detonado reacomodos internos que derivan en acciones más visibles y violentas para mantener el control sobre los comerciantes. La hipótesis de una disputa por el dominio del cobro de piso no puede descartarse. ¿Será?

Gasolineras, amenazadas

La reciente alerta emitida por la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (ONEXPO) en Puebla no debe pasar desapercibida ni minimizarse bajo el argumento de que “no se concretaron los robos”. Por el contrario, los intentos de sustraer sondas de medición en tanques de estaciones de servicio evidencia la operación de redes delictivas interesadas en vulnerar infraestructura estratégica. La manipulación o extracción de dichos equipos puede afectar la operación, el control de inventarios y, en casos extremos, la seguridad misma de las gasolineras. El llamado del sector a fortalecer la vigilancia es pertinente, pero deja entrever que la delincuencia sigue encontrando incentivos en mercados donde lo robado puede colocarse con relativa facilidad. Mientras exista demanda de equipos de procedencia ilícita, el robo seguirá siendo un negocio atractivo. ¿Será?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *