El glamur del Festival de Cannes convive este año con un fuerte despliegue de seguridad enfocado en combatir el tráfico de drogas y los robos de artículos de lujo. Mientras estrellas de cine desfilan sobre la alfombra roja, perros rastreadores recorren las calles y playas de la ciudad francesa en busca de sustancias como cocaína y cannabis.
Las autoridades municipales implementaron operativos especiales tras la petición del alcalde David Lisnard, quien argumentó que la llegada de más de 200 mil personas incrementa el riesgo de actividades ilícitas. Los agentes patrullan zonas turísticas y espacios públicos cercanos a fiestas y eventos nocturnos que continúan hasta el 23 de mayo.
Policías locales explicaron que los perros antidrogas fueron entrenados para detectar olores específicos sin importar la apariencia o nivel económico de las personas. Así, tanto invitados de gala como turistas en ropa de playa son sometidos a revisiones aleatorias durante el evento cinematográfico más importante de Francia.
Además del combate a los estupefacientes, la seguridad también se concentra en los constantes robos de relojes de lujo en la Costa Azul. Autoridades francesas revelaron que bandas internacionales, principalmente provenientes de España y Nápoles, operan durante la temporada alta para despojar a visitantes de piezas valuadas en cientos de miles de euros.
De acuerdo con la policía judicial, los robos disminuyeron 37% en comparación con 2024 gracias a la colaboración internacional. Sin embargo, los delincuentes continúan aprovechando el ambiente exclusivo de Cannes para actuar rápidamente y trasladar los objetos robados fuera de Francia en cuestión de horas.

