La intensa ola de calor en Francia ha provocado alrededor de mil muertes adicionales desde el 24 de junio, informó la agencia Salud Pública Francia.
De acuerdo con las autoridades sanitarias, el incremento corresponde a fallecimientos por todas las causas registrados durante los días de temperaturas extremas.
Las cifras aún son preliminares y podrían aumentar, ya que los efectos del calor sobre la salud suelen manifestarse varios días después.
La agencia detalló que entre el 24 y 26 de junio se registraron entre mil 200 y mil 400 fallecimientos diarios, muy por encima del promedio habitual.
Como referencia, durante abril y mayo se contabilizaban entre 900 y mil muertes diarias, lo que refleja un aumento significativo en la mortalidad.
Aunque todavía no se atribuyen oficialmente todas las defunciones al calor, las autoridades consideran que existe una relación con la ola de calor histórica.
El 85 por ciento de los fallecimientos adicionales corresponde a personas de 65 años o más, consideradas el grupo más vulnerable ante temperaturas extremas.
Asimismo, Salud Pública Francia reportó un incremento cercano al 40 por ciento en las muertes ocurridas en domicilios, principalmente en la región de Île-de-France, donde se ubica París.
Las temperaturas comenzaron a descender este domingo tras 11 días consecutivos de calor extremo, considerado más intenso que el registrado en 2003.
Sin embargo, los hospitales franceses continúan bajo presión debido a las complicaciones médicas derivadas de la exposición prolongada a las altas temperaturas.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, advirtió previamente que el número de fallecimientos observados durante la emergencia climática es superior a los niveles habituales.
Las autoridades sanitarias mantienen el monitoreo de la situación y anticipan que el balance definitivo podría incrementarse conforme se consoliden los registros oficiales.

