La inflación anual en México descendió a 3.37% durante junio, su nivel más bajo desde 2020, gracias a la reducción en los precios de productos agropecuarios, de acuerdo con un análisis de Gerónimo Ugarte Bedwell, economista en jefe de Valmex. Pese al resultado, el especialista advirtió que la inflación subyacente todavía refleja presiones sobre los precios y mantiene un proceso de desaceleración gradual.
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una disminución mensual de 0.27%, una caída superior a la expectativa del mercado, que estimaba un retroceso de 0.15%. Con ello, la inflación acumuló tres meses consecutivos de desaceleración y permaneció dentro del objetivo del Banco de México, fijado en 3% con un margen de un punto porcentual.
Agropecuarios impulsan la baja
El análisis atribuyó la moderación de la inflación a la disminución en los precios de jitomate, huevo, chile serrano, chile poblano y uva, productos que impulsaron una fuerte reducción del componente no subyacente, el cual pasó de 3.10% anual en mayo a 1.11% en junio.
En contraste, la inflación subyacente, considerada el principal indicador de las presiones estructurales, mostró un avance más lento. Las mercancías redujeron su variación anual de 3.78% a 3.55%, mientras que los servicios bajaron de 4.63% a 4.49%, aunque continúan en niveles elevados.
Ugarte Bedwell explicó que la sorpresa favorable provino principalmente de los productos con mayor volatilidad y subrayó que las presiones relacionadas con la demanda interna y los servicios permanecen vigentes.
Ante este panorama, el economista consideró acertada la decisión del Banco de México de mantener sin cambios la tasa de referencia, ya que la autoridad monetaria buscará confirmar que la desaceleración resulte sostenible. Añadió que futuras decisiones dependerán del comportamiento de la inflación subyacente, cuya moderación será determinante para consolidar la estabilidad de precios en los próximos meses.

