¿Quién gana y quién pierde en el nuevo conflicto del gobierno estatal contra la BUAP?

Nadie gana. Todos pierden.

¿Es buen momento para hacer públicas las diferencias entre la administración estatal y la máxima casa de estudios del estado?

No, porque al ciudadano de a pie, no al del “círculo rojo”, no le interesan los conflictos. Los poblanos quieren soluciones: que haya menos contagios de Covid-19 y, por supuesto, menos decesos. El poblano quiere estar seguro. No sólo dimes y diretes porque, además, desconoce el verdadero trasfondo del tema.

¿Es un tema político lo que está detrás?

No lo sabemos de cierto, pero todo va de la mano. Alfonso Esparza Ortiz no es bien visto en un sector del gobierno estatal, mientras que en varias áreas del gobierno federal sí. Es, además, el único que puso de cabeza a la entidad con una marcha de 150 mil estudiantes que exigían seguridad y eso aún no es bien visto.

Quedaron heridas que aún no han cicatrizado.

La reciente guerra por el control del Hospital Universitario no va a dejar bien a nadie. Sería bueno, claro que lo que opine la prensa en este estado vale para dos cosas, que esas diferencias se arreglaran en privado. Seguramente, la comunidad universitaria está dispuesta a colaborar con la sociedad poblana y con el gobierno estatal.

El HU fue creado por exigencia de los académicos y personal administrativo de la máxima casa de estudios estatal desde los años 70 del siglo pasado. Fue instaurado el sanatorio con la intención de que se atendiera principalmente a ellos, a sus familias y a los jubilados. Y la atención al público fuera muy económica, no como un hospital privado, además de que sirviera para las prácticas para los estudiantes y egresados de la Facultad de Medicina.

Cuestionar al HU tiene muchos problemas, pues su plantilla laboral está ligada en un 90% a la Facultad de Medicina de la institución, la cual es la mejor del área en toda la entidad. Le sigue en calidad académica la UPAEP, qie también ha dado excelentes doctores y especialistas.

El lunes, en conferencia de prensa, el secretario de Salud, Jorge Humberto Uribe Téllez, explicó que un equipo médico y de especialistas en epidemiología acudió al Hospital Universitario para conocer las condiciones del nosocomio y se constató la carencia de infraestructura hospitalaria, así como falta de capacitación del personal médico.

Obviamente dicha declaración afecta directamente a la Facultad de Medicina y a sus egresados, los cuales batallan a diario en consultorios, hospitales privados y, por supuesto, en el IMSS, ISSSTEP e ISSSTE.

A nada bueno llega esta nueva declaración de guerra contra la universidad.

Sería bueno, insistimos, un acuerdo de paz y más por los tiempos que vivimos. A Esparza Ortiz lo han victimizado y tiene el respaldo de un sector del gobierno federal, pero principalmente de Beatriz Gutiérrez Müeller.

Aunque se ha visto que la relación con la Federación últimamente no ha sido muy buena.

Ojalá que ambas partes lleguen a un feliz acuerdo.

El mandatario estatal en sus tiempos de senador logró conquistar a las peores serpientes del país. Tiene la capacidad para crear puentes de comunicación y salir ganando. Sabe hacer política y quizá en esta historia hace falta un poco de ese arte, pero, viéndolo bien, ¿qué va a saber de esas cosas un tundeteclas como su servidor? ¿Verdad?

 

Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y no reflejan necesariamente el punto de vista de 24 HORAS PUEBLA

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