El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, actuó con rapidez en su primer día completo en la Casa Blanca para combatir la pandemia de coronavirus, su máxima prioridad mientras pasa la página a cuatro años de tumultuoso liderazgo de Donald Trump.

La administración Biden busca poner en marcha una respuesta federal coordinada a una pandemia que dura ya 10 meses, centrada en el impulso a las vacunas, el aumento de los tests, la reapertura de los colegios y afrontar las desigualdades generadas por la enfermedad.

Trump, que en muchas ocasiones le restó gravedad a un virus que ha acabado con la vida de más de 405 mil personas en Estados Unidos, dejó gran parte de la planificación de la pandemia a los estados de forma individual, resultando en una serie fragmentada de políticas en todo el país.

“Podemos y venceremos al COVID-19. Estados Unidos se merece una respuesta a la pandemia del COVID-19 movida por la ciencia, los datos y la salud pública, no la política”, dijo la Casa Blanca en un comunicado en el que detalló su estrategia contra el coronavirus.

La pandemia ha acabado con la vida de más personas en Estados Unidos que en ninguna otra nación del mundo y ha dejado a millones sin trabajo por los confinamientos.

El virus ensombreció la investidura presidencial de Biden en el Capitolio en la víspera. No se permitió la asistencia de las multitudes que suelen acudir a las tomas de posesión por temor a una propagación de las infecciones.

Biden firmará una serie de decretos relacionados con la pandemia más tarde en el día, incluida la exigencia del uso de mascarillas en aeropuertos y medios de transporte como muchos trenes, aviones y autobuses interurbanos, indicaron funcionarios.

El gobierno ampliará también la elaboración de vacunas y su facultad para comprar más vacunas “apalancando por completo la autoridad para contratar, incluida la Ley de Defensa de la Producción“, según el plan.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que la ley será usada también para acelerar el reparto de material de protección.

El gobierno de Trump invocó la ley -que garantiza una amplia autoridad al presidente para “acelerar y expandir el suministro de recursos de la base industrial estadounidenses”- para el material de protección, pero nunca la usó para los tests ni para la producción de vacunas.

Biden ordenará también a la Administración Federal de Gestión de Emergencias que reembolse por completo a los estados y tribus por los costos asociados con los esfuerzos de la Guardia Nacional para combatir el virus.

La medida restaura el “completo desembolso” del Fondo de Alivio para Desastres FEMA para los costos relacionados con la reapertura de colegios. Estas reservas suelen ser usadas tras huracanes, inundaciones y otros desastres naturales.

Biden tiene previsto hablar sobre sus planes para el COVID-19 a las 14 hora local (1900 GMT).

ica

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