Hace casi 3 años, una chica y su mascota sufrieron un accidente automovilístico en el descenso del puente del Bulevar Atlixco en su cruce con el Bulevar del Niño Poblano y Calzada Zavaleta.

Del siniestro, afortunadamente nadie perdió la vida, pero eso no significó que no dejara secuelas posteriores en los implicados.

Una jovencita que no debe haber superado los 25 años de edad olvidó la existencia de un semáforo en la zona donde está la parada de RUTA y ascendió muy rápido al puente, con el pavimento mojado y el exceso de velocidad, no pudo detener su vehículo Jetta del año color blanco y finalmente se impactó con 4 vehículos ocasionando una carambola.

El ocupante coche de hasta adelante, como todos los demás, denunció haber sentido solo un impacto. El joven de unos 30 años dijo que solo requería revisar con el taller mecánico su cajuela, que al igual que con otros se vio dañada. El conductor de ese vehículo rojo no requirió atención medica pues al momento de la colisión no registró ningún movimiento de consideración.

El segundo vehículo, un deportivo plateado, había salido prácticamente ileso. El conductor bajó de su auto solo por rutina y aunque buscó y buscó en las partes trasera y delantera, no encontró rastro alguno del toque que recibió producto del múltiple impacto.

Todo fue gracias a la conductora del tercer vehículo, precavida como pocas, ante la llovizna guardó la distancia debida del vehículo de adelante y se colocó alerta de que no viniera otro vehículo. Desde su camioneta amarilla pudo ver por el retrovisor como descendió el Jetta blanco y desafortunadamente no alcanzó a detener a su mascota que estaba en el asiento del copiloto echada y terminó impactada de lleno hacia el compartimento de la guantera.

El cuarto vehículo, un Chevy negro fue el más afectado en la colisión, pues recibió de lleno todo el golpe y su cajuela terminó destruida por completo. La mujer que regresaba de su trabajo tuvo que ser atendida por paramédicos pues recibió un tirón fuerte en el cuello y presentó molestias al instante.

Los vehículos y los conductores fueron trasladados a Vialidad en Castillotla en donde las aseguradoras se encargarían de todo. Ahí llegó el padre de la joven responsable del percance, quien la abrazó en señal de apoyo.

La chica volteó sonriendo y le dijo: “Ay papito, me vas a tener que comprar otro coche nuevo, porque este también lo destruí”. El padre asintió con la cabeza y a los pocos minutos se fueron quitados de la pena.

Ayer por la noche la mascota lesionada no pudo caminar más, luego de una vida muy sana y longeva, su cuerpo no pudo hacerlo. Quizás por los años o por la imprudencia de alguien que quizás, ya dañó a varias personas más.

 

@Olmosarcos_

Máscaras escribe Jesús Olmos