El Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene en el tráfico de indocumentados uno de sus negocios ilícitos más lucrativos; sin embargo, no se encarga del traslado ni de otro tipo de acciones, sino que utiliza su poder de fuego y presencia territorial para cobrar una cuota a las dos bandas de “polleros”, que tienen el control de la ruta desde Chiapas.
De acuerdo con la inteligencia militar, en un informe hallado entre los cuatro millones de documentos hackeados por el grupo Guacamaya, el Ejército da seguimiento a una de las organizaciones más importantes del país, dedicada al tráfico de indocumentados.
El documento de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), basado en la intervención de comunicaciones, señala que esa banda de “polleros” tiene su base en Chiapas y se conoce como Los Pelones. En el caso, denominado Pujiltic, se identifica a Don Tello como el encargado de cooptar a la Guardia Nacional y pagar piso al CJNG para utilizar la ruta desde Chiapas, Tabasco, Veracruz y Puebla.
Por otra parte, el líder regional del Cártel de Jalisco, identificado como Fantasma, es el que ha ordenado a sus subalternos que cada camión con indocumentados debe pagar la cuota, pues así lo ha acordado con Don Tello.
Tan solo a finales de agosto, los reportes de inteligencia militar detectaron que llegaron a la frontera sur del país más de 350 indocumentados, de varias nacionalidades, los cuales fueron ingresados a una bodega, en lo que la banda de polleros conseguía los transportes para llevarlos hasta Puebla.
El 23 de agosto pasado también el Ejército tuvo conocimiento de que, en dos casas de seguridad, en Puebla, había 39 migrantes de Bangladesh, en condiciones precarias y que debían ser rescatados; sin embargo, se desconoce si eso sucedió, pues el informe solo relata que se compartiría la información con otras autoridades.
“El Mando Territorial, en coordinación con este Centro de Fusión, compartió información respecto a que un grupo de 39 indocumentados, de posible nacionalidad de Bangladesh, que se encuentran resguardados en dos inmuebles, ubicados a inmediaciones de los siguientes domicilios”, indica el informe.
La organización de Los Pelones, según el reporte de inteligencia militar de finales de agosto pasado, busca expandirse, comprar armamento y ha comenzado a dialogar con diversas autoridades, sin mencionar cuáles, para afianzarse en el control de tráfico de migrantes desde el sur del país.
Otro de los datos recabados en campo es que uno de los líderes del tráfico de indocumentados y generador de violencia en la selva chiapaneca, identificado como Alan, tiene un automóvil Camaro rojo, de reciente modelo, por lo que se cree que es el único vehículo con esas características en la zona de San Francisco Pujiltic.
Al respecto, el Centro de Fusión de Inteligencia del Sureste indicó que “en relación a las series en seguimiento relacionadas con el tráfico de indocumentados se continúa con el seguimiento técnico a fin de definir las rutas utilizadas para el traslado, así como identificar los vehículos con los que realizan los referidos movimientos”.

INVOLUCRAMIENTO DE LA GN

En el insumo de inteligencia también se identifican las claves, con las que la Guardia Nacional (GN) permite el paso de camiones, tipo torton, autobuses, tráileres, camionetas e incluso autos particulares que trasladan indocumentados. Una de las más utilizadas es “gente nueva veracruzana”.
A su vez, en otro informe, el Ejército indica que los grupos de polleros, que tienen el respaldo del CJNG, utilizan la clave “Van con el Chaparrito”, para que la GN o cualquier otra autoridad les permita el paso con los migrantes.