PABLO RUIZ
En materia de inseguridad pública, para las víctimas de la delincuencia, no es lo mismo ser de Puebla de los Ángeles a ser de Los Ángeles Azules, de Iztapalapa para el mundo.
Como fue ampliamente difundido, por tratarse de un grupo musical muy popular y exitoso, la agrupación musical Los Ángeles Azules fueron víctimas de la delincuencia.
Los asaltantes en carretera instalaron un falso retén policial para robar los instrumentos y equipo de audio cuando transitaban en una camioneta Van en la autopista Puebla-México.
Son comunes los atracos en este tramo de la carretera de cuota para el transporte de carga, es una vía dominada por la delincuencia.
Sorprendió la celeridad de la Fiscalía General para esclarecer el atraco, que no es común para atender múltiples delitos en el estado.
En un predio de la comunidad de San Rafael Tlanalapan del municipio de San Martín Texmelucan, los delincuentes abandonaron lo hurtado valuado en ocho millones de pesos.
La camioneta tipo Van con placas del Estado de México fue abandonada y sin carga en la misma autopista, hallada por agentes de la Guardia Nacional a la altura de ese municipio.
Qué bueno por el grupo musical que recuperó sus instrumentos y equipo robado, presionada la FGE porque el atracó llegó hasta la conferencia de prensa de la mañanera presidencial.
Pero no todos corren con la misma suerte en la celeridad y atención de los encargados de la seguridad pública en la ciudad de Puebla de los Ángeles para atender a víctimas de delitos.
En Puebla capital lugareños y visitantes son víctimas de la delincuencia con el robo con violencia y sin ella de vehículos automotores, así como de autopartes en los parquímetros rotativos, en plazas comerciales o estacionados frente a los negocios o casas.
Paras las víctimas del robo de auto, es un calvario acudir a las oficinas de la FGE para interponer las respectivas denuncias.
Los propios ministerios públicos desalientan a las víctimas, con el argumento de que sería difícil recuperar los autos, ni tampoco se movilizan para realizar las pesquisas; el robo de autopartes simplemente no es denunciado por los afectados.
A pesar de la gravedad de la inseguridad pública en la ciudad de Puebla de los Ángeles, la desventaja de los ciudadanos víctimas de la delincuencia es que no son de Los Ángeles Azules, y no son del interés de la presidenta Claudia Sheimbaum.
La autopista de México-Puebla-Veracruz es un “campo minado” para automóviles y el transporte de carga y pasajeros, porque es de las carreteras más peligrosas porque están controladas por la delincuencia, así como carreteras estatales y federales.
Es risible que la FGE presuma labores de “inteligencia” para recuperar los robado a Los Ángeles Azules, porque ellos saben, las corporaciones policiales y la FGE, dónde operan las bandas de asaltantes.
Los tramos dominados por la delincuencia son San Martín Texmelucan, Puebla capital, Amozoc, Acatzingo, Palmar de Bravo, Esperanza y Fortín (Cumbres de Maltrata).
Lo mismo que los tramos federal Tepeaca-Tecamachalco-Cañada Morelos; la 190 en Huejotzingo, la Cuacnopalan-Tehuacán y la federal Puebla-Xalapa en Quecholac, Felipe Ángeles, El Seco y a Ciudad Serdán.
Los tres órdenes de Gobierno están rebasados por la delincuencia, y los ciudadanos para ser atendido hay que pertenecer a Los Ángeles Azules, no ser de Puebla de los Ángeles.