Comunidades indígenas de la Huasteca potosina se manifestaron frente a la Cámara de Diputados para rechazar el posible regreso del fracking en México, técnica que, aseguran, representa un grave riesgo para la salud pública y el medio ambiente.
Los inconformes advirtieron que la fractura hidráulica podría provocar enfermedades como el cáncer, además de la contaminación de manantiales, principal fuente de agua para consumo en sus localidades. La preocupación crece ante la posibilidad de que empresas ingresen a perforar zonas con riqueza hídrica y energética.
Hermelinda Vázquez Bautista, integrante del Observatorio Mesoamericano, calificó como una “mentira” que esta técnica sea amigable con el entorno. Señaló que muchas comunidades carecen de infraestructura básica, por lo que dependen directamente de pozos y ríos, los cuales podrían resultar severamente afectados.
Los manifestantes recordaron que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se anunció la cancelación del fracking; sin embargo, acusaron que actualmente se intenta reactivar bajo otros términos, lo que consideran una contradicción política.
Además, denunciaron la falta de consulta previa, libre e informada, un derecho establecido en la Constitución mexicana y respaldado por el Convenio 169 de la OIT. Aseguran que ninguna autoridad ha dialogado con las comunidades afectadas.
Por su parte, Rubén Hernández Simón alertó que la posible perforación podría “envenenar el agua”, afectando no solo a la población, sino también a la actividad ganadera y a futuras generaciones.
Las comunidades reiteraron su postura: no permitirán la entrada de empresas a sus territorios y exigen una prohibición definitiva del fracking en México.

