La ineficiencia de la operación política del responsable de la política interna del estado, Samuel Aguilar Pala, así como de los Subsecretarios de Gobernación estatal, le costó el empleo a la abogada del Poder Judicial, Julisa Contreras Zúñiga.

Los platos rotos los pagó una mujer por ejercer sus derechos ciudadanos, por la ineptitud de un secretario de Gobernación que está más concentrado en la política (grilla) partidista de Morena, su partido, que en la gobernabilidad del estado.

Se extraña la presencia de un secretario (a) de Gobernación con alto perfil político y profesional del que se adolece en la época de la 4T en Puebla; está ahí por lealtad personal, no por capacidad ni eficiencia.

Lástima que esa posición la ocupe un funcionario de medio pelo, sin oficio político que concilie a favor de la estabilidad política del estado, y, por el contrario, es un maltratador de las mujeres como ocurrió con los insultos que le profirió a la vocera del Colectivo la Voz de los Desaparecidos, así como criminalizarla; ese es el ejemplo del Gobierno “humanista”.

Al estilo de la vieja policía política de los regímenes del PRI, en Gobernación estatal buscaron hasta por debajo de las piedras para identificar a los manifestantes que se atrevieron a increpar a Claudia Sheinbaum, en San José Chiapa.

Hallaron los “sabuesos” de Gobernación una imagen fija de Julisa Contreras Zúñiga al lado del entonces gobernador Rafael Moreno Valle, con motivo de un reconocimiento a su desempeño escolar, pero fue suficiente “evidencia” para acusar al PAN de estar detrás de la protesta, y proceder al despido fulminante de la abogada del Poder Judicial.

El papel y la importancia de la Secretaría de Gobernación ha sido sustituida con la creación del jefe del Gabinete, una especie de vicegobernador -no electo- con el mismo poder y facultades del titular del Ejecutivo, la nueva versión salinista en la 4T de Córdoba Montoya.

José Córdoba Montoya fue el hombre más poderoso y cercano a Carlos Salinas durante el sexenio de 1988-1994, considerado el estratega clave del proyecto neoliberal, con un poder superior incluso al de los secretarios de Estado.  No es fortuita la comparación.

Cómo en los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Shenibaum, todo lo que ha resultado mal como Gobierno, es culpa de Felipe Calderón y de Genaro García Luna.

En Puebla el Gobierno no se hace responsable de las pifias y los desaciertos, y todo lo que no han podido resolver es por culpa de los gobiernos “neoliberales” del pasado en el Gobierno morenovallista. 

Culpar al pasado no resuelve las problemáticas del estado, porque han pasado casi nueve años de administraciones morenistas, y los resultados no tienen satisfechos a muchos. El pasado y el futuro no existen, sólo el presente, y esa realidad reclama soluciones, no echar culpas.

Omisiones y errores en la obra de transporte de Cablebús, lejos de revisar las deficiencias en el desarrollo del proyecto en la opacidad, el recurso más fácil fue culpar al PAN de estar detrás de los ambientalistas y vecinos de Prados Agua Azul que han levantado la voz para rechazar el transporte aéreo por cable; flaco favor le hace el Gobierno a la oposición. 

"Presidenta, usted qué viene de la lucha de las calles, conocemos su carrera política que fue activista ¿Le parece justo que, por manifestarme, por defender a mi pueblo (…) exista esta campaña en mi contra por una manifestación pacífica en la que el Gobierno del Estado me violentó y después de esto me sigue violentando?”,  cuestionó la abogada Contreras Zúñiga, sin que a la fecha tenga respuesta de la presidenta “con la llegaron todas las mujeres”.

📌Esto también te va a interesar, dale click 📌

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *