Especialistas alertan que México mantiene una alta dependencia del gas natural proveniente de Estados Unidos, situación que podría generar una crisis energética nacional.

La creciente dependencia de México del gas natural proveniente de Estados Unidos mantiene al país en una situación de alta vulnerabilidad energética que podría derivar en una crisis nacional. El exconsejero profesional de Pemex, Fluvio Ruiz Alarcón, advirtió que actualmente existen reservas para apenas unos días, escenario que pondría en riesgo el suministro eléctrico, la operación industrial y la estabilidad económica nacional.

El especialista alertó que más del 90% del gas natural utilizado en el país depende de importaciones estadounidenses, principalmente desde Texas. Ante un fenómeno climático extremo o una decisión geopolítica en Washington, México quedaría prácticamente sin alternativas inmediatas de abastecimiento.

“Una semana o diez días sin gas paralizaría al país”, señaló Ruiz, al advertir que las reservas estratégicas son mínimas y que la infraestructura de almacenamiento es insuficiente, pues gran parte del combustible se mantiene únicamente en ductos de distribución.

La preocupación también reabrió el debate sobre el fracking, técnica históricamente rechazada por sectores de izquierda debido a sus impactos ambientales. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum convocó recientemente a expertos y científicos para revisar nuevas tecnologías de fractura hidráulica que permitan incrementar la producción nacional de gas natural.

Aunque Ruiz reconoció que el fracking sustentable “no existe”, sostuvo que la evolución tecnológica ha reducido riesgos relacionados con contaminación de mantos acuíferos y uso intensivo de agua, aunque aclaró que la práctica sigue implicando impactos ambientales.

El experto subrayó que el principal reto no solo será técnico, sino institucional, ya que organismos como Pemex y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente enfrentan debilitamiento operativo. Consideró indispensable fortalecer al sector energético si México pretende alcanzar una verdadera soberanía energética y disminuir su dependencia de Estados Unidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *