La participación de 150 artesanas del municipio de Naupan, en la Sierra Norte de Puebla, desató una fuerte polémica en redes sociales después de que trascendieran las condiciones laborales bajo las que elaboraron bordados para una colección especial comercializada por la empresa mexicana Someone Somewhere en colaboración con la marca deportiva Adidas.
La denuncia surgió a partir de una investigación difundida por la influencer y promotora cultural Luz Valdez, quien recopiló testimonios de participantes directas del proyecto. Según explicó, las mujeres trabajaron jornadas de hasta ocho horas diarias con pagos que oscilaron entre 25 y 36 pesos por hora, sin prestaciones laborales y bajo objetivos de producción considerados excesivos.
De acuerdo con la información revelada, las artesanas debían concluir al menos dos prendas cada cinco horas para cumplir con las metas establecidas por la empresa. La situación provocó críticas inmediatas debido al elevado precio de las prendas bordadas, ya que la colección alcanzó costos de entre mil 600 y cinco mil pesos por pieza.
Bordados ajenos a la tradición regional
La investigación también expuso que las mujeres no utilizaron técnicas tradicionales propias de la Sierra Norte de Puebla. En cambio, ejecutaron puntadas específicas solicitadas por la marca, entre ellas punto francés y punto de arroz, diseñadas especialmente para la colección.
Luz Valdez señaló además que la campaña promocional utilizó la imagen de al menos tres artesanas sin otorgarles compensaciones adicionales. A esto se sumó otro señalamiento delicado: la firma de contratos de confidencialidad que, presuntamente, limitaron la posibilidad de que las participantes hablaran públicamente sobre las condiciones del proyecto.
La controversia creció rápidamente en plataformas digitales, donde usuarios cuestionaron la distribución de ganancias dentro de la colaboración y criticaron la diferencia entre el valor comercial de las prendas y la remuneración entregada a las bordadoras poblanas.
Someone Somewhere responde tras la polémica
Después de la viralización del caso, Antonio Nuño, director general de Someone Somewhere, confirmó que cinco artesanas de Naupan desarrollaron bordados exclusivos para la colaboración con Adidas.
El empresario sostuvo que las técnicas aplicadas no pertenecen a los textiles tradicionales de la región, sino que surgieron específicamente para esta alianza comercial. Sin embargo, evitó precisar si los pagos entregados superaron el salario mínimo vigente o bajo qué criterios definieron la distribución económica del proyecto.
Nuño argumentó que la información salarial permanece protegida por acuerdos de confidencialidad, postura que incrementó las críticas en redes sociales y abrió nuevamente el debate sobre las condiciones laborales dentro de la industria artesanal mexicana.
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