El impacto de la Copa Mundial 2026 sobre el consumo de los hogares mexicanos fue limitado durante junio, ya que no logró generar un repunte generalizado en el gasto privado, de acuerdo con un análisis de BBVA Research.
El Indicador de Consumo Big Data BBVA Research (ICBD) registró una disminución mensual de 0.2% en términos reales durante junio, mientras que en la comparación anual presentó una contracción de 4.9%, con lo que acumuló cinco descensos consecutivos en lo que va de 2026.
Mundial impulsa entretenimiento, pero no cambia tendencia del consumo
La analista de BBVA Research, Saidé Salazar, explicó que el torneo internacional sí generó efectos positivos en algunos sectores relacionados con el entretenimiento y los servicios, aunque el impacto resultó insuficiente para modificar la tendencia de moderación que mantiene el consumo interno.
El reporte destacó que el gasto en entretenimiento aumentó 16.5% mensual y alcanzó un crecimiento anual de 24.8%, un comportamiento asociado principalmente a actividades vinculadas con la Copa del Mundo 2026.
Sin embargo, otros sectores relacionados con la experiencia del evento deportivo registraron retrocesos. El consumo en hoteles disminuyó 10.5% mensual, mientras que el gasto en restaurantes cayó 4.9%, reflejando una menor demanda en estos servicios.
Comercio físico y movilidad muestran menor dinamismo
El análisis también señaló que el gasto en establecimientos físicos bajó 0.9% mensual, la mayor reducción desde febrero, además de registrar una caída anual de 3.8%, resultado de una menor actividad de los consumidores en tiendas y comercios.
Por rubros específicos, el consumo de alimentos avanzó 0.2% mensual, mientras que los productos relacionados con salud aumentaron 0.7%. En contraste, el gasto en gasolina descendió 2.5% mensual y acumuló una reducción anual de 5.6%, indicador de menor movilidad.
BBVA Research anticipó que la debilidad de la demanda interna podría mantenerse durante el segundo semestre de 2026, debido al bajo crecimiento del empleo formal y a una mayor cautela de los consumidores mexicanos.
No obstante, la institución prevé una recuperación gradual hacia 2027, impulsada por una mejora del sector industrial y una eventual recuperación de los servicios asociados.

