¿Aviso ignorado?
El asesinato del periodista Josué Martínez Contreras obliga a mirar con atención un antecedente que hoy adquiere un peso distinto: ocho meses antes del crimen, denunció presuntas amenazas derivadas de sus señalamientos sobre un conflicto por el manejo del agua en San Lucas Atoyatenco, junta auxiliar de San Martín Texmelucan. En aquel momento afirmó que intentaban silenciarlo por oponerse a un presunto negocio relacionado con el suministro del servicio y por exhibir la falta de obras y el manejo de recursos públicos en su comunidad. Aunque esas denuncias no prueban, por sí mismas, un vínculo con su homicidio, sí constituyen un elemento que las autoridades están obligadas a investigar con seriedad y sin descartar ninguna línea de investigación. Cuando un periodista advierte sobre posibles intimidaciones derivadas del contenido de su trabajo y posteriormente es asesinado, el contexto no puede ser ignorado. Más allá del móvil que finalmente determine la investigación, el caso vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de quienes ejercen el periodismo en ámbitos locales, donde la cobertura de conflictos comunitarios, el manejo de recursos públicos o los intereses políticos suele derivar en presiones, hostigamiento y riesgos. La exigencia no sólo es esclarecer el crimen, sino determinar si las amenazas denunciadas con anticipación pudieron haberse evitado y si existieron omisiones en la protección del comunicador. ¿Será?
Depuración guinda
La dirigencia estatal de Morena anunció que reforzará la revisión de los perfiles de quienes busquen una candidatura rumbo al proceso electoral de 2027, con el objetivo de garantizar que sus aspirantes se apeguen a los principios del partido. Como muestra de esta postura, dejó claro que el exalcalde de Tecamachalco, Inés Saturnino López, no tiene cabida en el movimiento, al considerar que su trayectoria y los señalamientos en su contra son incompatibles con esos valores. El mensaje busca dejar claro que no cualquier personaje con capital político tendrá las puertas abiertas en Morena. La dirigencia poblana también respaldó el trabajo de la Comisión Nacional encargada de revisar los perfiles de nuevos militantes y futuros candidatos. El desafío será que este discurso se refleje en los hechos. Morena ha sido cuestionado en distintos estados por postular a perfiles vinculados con presuntos actos de corrupción o incluso con la delincuencia organizada. Si realmente pretende marcar una diferencia rumbo a 2027, los filtros deberán aplicarse sin excepciones ni cálculos electorales. ¿Será?
Operación unidad
Mientras Morena afina sus filtros, en el PAN también comenzó el reacomodo interno con la mira puesta en las elecciones intermedias del próximo año. Así lo confirmó el dirigente estatal, Mario Riestra Piña, al señalar que la dirigencia nacional impulsa una agenda de diálogo para fortalecer la unidad entre los distintos liderazgos locales. Los encuentros recientes entre el dirigente nacional, Jorge Romero, y el exalcalde de Puebla, Eduardo Rivera, reflejan que la estrategia de cohesión interna comenzó a tomar forma. Este ejercicio se extenderá a otros perfiles, como la diputada federal Genoveva Huerta. Después de los tropiezos electorales de los últimos años, el PAN busca cerrar filas, dejar atrás las diferencias internas y reconstruir una oposición con más posibilidades de competir. La apuesta es sumar experiencia y presentar un proyecto que les permita recuperar terreno político en 2027. ¿Será?

