Concesionarios afiliados al Movimiento Transportista Empresarial afirmaron que se apegarán al incremento que autorice el Gobierno del Estado a la actual tarifa del servicio público urbano, la cual asciende a ocho pesos con 50 centavos.
“Actualmente se habla de un aumento del 20 por ciento; si no se autoriza, ningún concesionario tendría el capital suficiente para renovar las unidades y poder ofrecer un servicio digno al usuario”, subrayó José Luis Barrientos Sánchez, representante de la Ruta Morados en conferencia de prensa.
Si el porcentaje estimado por los permisionarios de la zona metropolitana es avalado por las autoridades estatales, el pasaje subiría un peso con 70 centavos, hasta alcanzar los 10 pesos con 20 centavos por viaje.
“A nosotros, al momento de asumir una responsabilidad mediante una concesión, tenemos la obligación de prestar el servicio. El usuario también resulta afectado y sabemos que viene un golpe al bolsillo de la ciudadanía”, aseguró.
QUE ESTUDIANTES PAGUEN
Los transportistas señalaron que desde 2011 no se ha registrado un aumento real en el servicio; aunque en 2019 se autorizó un ajuste, no se modificó la tarifa preferencial que beneficia a estudiantes y personas adultas mayores.
“Son prácticamente 15 años con la misma tarifa, lo que ha provocado que no tengamos capital para invertir. Y no sólo es el capital; también se han perdido las ganas. Nosotros también somos ciudadanos, padres de familia y enfrentamos diariamente el incremento en el costo de la canasta básica”, sostuvo.
Barrientos Sánchez argumentó que en algunas rutas el impacto económico es aún mayor ya que circulan en zonas universitarias y académicas, donde el cobro por pasajero oscila entre los 6 y 6.50 pesos, gracias a las tarifas preferenciales, y no en los 8.50 pesos correspondientes a la tarifa general.
Si se autoriza el reajuste con el alza del 20% solicitado, los estudiantes deberían pagar 7.80 pesos por viaje, es decir, un aumento de 1.30 pesos.
SERVICIO INSOSTENIBLE
Los integrantes de la organización pidieron al Gobierno estatal evaluar también la posibilidad de otorgarles un subsidio similar al que recibe el sistema RUTA o, en su caso, ajustar la cuota escolar, ya que muchos jóvenes reciben becas de apoyo que podrían destinarse también al pago de sus pasajes.
Por su parte, Armando Fierro Ayón, representante de la Ruta Loma Bella, argumentó que el incremento al pasaje es necesario debido a que, con el paso de los años, el costo del diésel ha aumentado más de un 50 por ciento.
A ello se suman los incrementos en los seguros de las unidades y en los gastos de mantenimiento y operación del servicio.
Los transportistas insistieron en que, de no autorizarse el aumento solicitado, sería inviable continuar adquiriendo nuevas unidades y realizar inversiones para mejorar la calidad del servicio que se brinda a los usuarios.

