Optimismo, pragmatismo y la defensa de la soberanía nacional son los ingredientes que fortalecerá la federación en el diálogo con  la nueva administración estadunidense

Por Serafín Castro  

Sin pronunciar su nombre, Enrique Peña Nieto envió ayer el mensaje más contundente de su gobierno al presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump: la incertidumbre surgida por el triunfo del republicano será enfrentada en tres vías: con optimismo, pragmatismo y defensa de la soberanía, el interés nacional y el de los connacionales en el extranjero.

Y para no dejar ninguna duda, aseveró que el futuro de México no está sujeto a los Estados Unidos sino a los mexicanos, su unión y esfuerzo.

Enrique Peña Nieto aprovechó la 14 edición de la Cumbre de Negocios, efectuada en Puebla, para enviar un mensaje de optimismo y unidad, además pidió dejar de lado los intereses particulares para priorizar el interés nacional ante el entorno internacional de incertidumbre que se vive.

Ante los directivos de las más importantes empresas del mundo, el Presidente de la República reconoció que la relación entre México y Estados Unidos se abre un nuevo capítulo, por lo que “tenemos que convertir este reto en oportunidad, y debemos hacerlo con determinación, con enorme confianza en nosotros mismos, y muy especialmente en una gran unidad nacional”.

Y abundó: “Sé que el escenario mundial, y particularmente el nuevo capítulo que se abre en la relación México-Estados Unidos, hoy genera una constante incertidumbre, pero déjenme decirles que el gobierno de la República seguirá haciendo del diálogo, como lo hemos ejercido a lo largo de esta administración, la vía para encontrar coincidencias.

“Con la nueva administración de Estados Unidos dialogaremos alentados por tres valores centrales: optimismo en que la palabra y la razón son, sin duda, el mejor medio para la convivencia entre personas y naciones; habremos de trabajar con enorme pragmatismo, para acordar lo que es útil y conveniente para México y para toda Norteamérica; y siempre en defensa de principios básicos que nos son negociables, como nuestra soberanía, el interés nacional y la protección de nuestros connacionales”.

Acompañado por el gobernador Rafael Moreno Valle, el presidente de la Cumbre de Negocios, Miguel Alemán Velasco, y los secretarios de Estado Rosario Robles Berlanga, José Narro Robles e Ildefonso Guajardo, Enrique Peña Nieto enumeró una serie de acciones emprendidas por su gobierno que generan optimismo tras comprobarse que han permitido que nuestro país salga adelante.

Por ejemplo, dijo, es difícil no ser optimista “porque detrás está un conjunto de 13 reformas estructurales recientemente aprobadas, que permitirán al país tener el futuro en nuestras propias manos”.

Y aprovechó para garantizar a los líderes empresariales reunidos en Puebla un ambiente de estabilidad macroeconómica y certidumbre a través de las finanzas públicas sanas, un banco central autónomo y un sistema bancario robustecido.

Unidad rodea a Peña Nieto

“El ánimo (de esta cumbre) es de solidaridad con su gobierno y con el futuro del país”, con estas palabras el gobernador Rafael Moreno Valle dio la bienvenida al Presidente de la República al mismo tiempo que refrendó su apoyo para con el gobierno federal.

Y continuó: “entendemos que los problemas comunes requieren soluciones compartidas… entre el sector público y privado, con la participación de los municipios, los estados… entendiendo que ante los retos, hoy más que nunca se necesita trabajar juntos porque México es nuestra casa y debe ser nuestra causa compartida”.

Moreno Valle dijo, además, estar convencido de que las reformas aprobadas bajo el liderazgo de Peña Nieto se encuentran en proceso de maduración, y en el futuro “van a abrir la oportunidad de atraer nuevas inversiones”.

En tanto, Miguel Alemán Velasco le enfatizó a Peña Nieto: “tiene usted el mandato constitucional para encontrar los cauces de un diálogo constructivo con quienes, quizá por desconocimiento, nos ven con desconfianza. En lo personal, reitero mi lealtad inquebrantable a mi Presidente y a mi país.

“Cuando la historia llama, nuestro deber es hacer Patria, Patria con mayúscula. Es momento de unirnos por nuestras cualidades, producto de nuestro orgullo, pero, sobre todo, nos une un anhelo y la voluntad de superación. Ése es el ejemplo que recibimos de nuestros padres, ése es el legado más digno que podemos dejar a nuestros hijos”.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *