La era Merkel ha culminado. Olaf Scholz es oficialmente el nuevo canciller de Alemania, lo cual significa el regreso de la centro-izquierda al poder, y aunque se augura una continuación del gobierno anterior, las piezas se han movido estratégicamente haciendo cambios históricos en el parlamento.

Después de que una mujer dirigiera Alemania por 16 años, la preocupación era quién podría ocupar un lugar tan importante en la Unión Europea. Rápidamente se planteó la idea de tener a una mujer joven y ambientalista (Anna Baerbock) en el poder, sonaba una gran idea, pero Scholz terminó tomando el poder con un currículum y trabajo impecable, que promete paridad de género y diversidad.

A tan sólo unos días de haber sido nombrado como nuevo canciller, ha hecho cambios históricos dentro de la política alemana. Para empezar, es la primera vez en la historia que tres partidos estarán al frente del gobierno, haciendo con esto la famosa coalición semáforo.

Scholz ha compuesto un gobierno que por primera vez tendrá el mismo número de hombres y mujeres, dentro de las que se encuentra la excandidata a canciller, Annalena Baerbock, quien ya ocupa el puesto de secretaria de Relaciones Exteriores y quien ha sido ovacionada en los últimos días por su oportuno e inmediato trabajo en la UE. Asimismo, las socialdemócratas Christine Lambrecht y Nancy Faeser ocupan ya el cargo en Defensa e Interior, respectivamente.

Como lo he mencionado anteriormente, el parlamento ha sido aplaudido por tener un gran número de migrantes entre sus filas, y todos coinciden en trabajar de manera inmediata en la pandemia y el cambio climático.

Karl Lauterbach

Pero uno de los nombramientos más importantes es el de Karl Lauterbach como ministro de Salud, quien es un popular virólogo que ha hecho varias apariciones televisivas hablando sobre el COVID-19. Su designación es importante, porque este parlamentario socialdemócrata se ha convertido en un experto en la pandemia y por su manera directa de urgir a las autoridades a prepararse para los peores escenarios.

Lauterbach ha planteado la idea de imponer duras medidas para contener la variante del virus y ha llamado a imponer la vacunación obligatoria en toda Alemania, sin embargo también ha sido claro al mencionar que eso no es suficiente y que la pandemia está muy lejos de su fin.

“La vacunación jugará un rol central, pero no será la única vía para salir de la crisis”, sentenció al recordar que el sistema de salud tendrá que ser reforzado y que se tendrá que enviar un gran número de recursos a hospitales y centros de salud.

De esta forma es que comienza la era Scholz, con nombramientos importantes pero también con una lista larga de pendientes que se tendrán que atender de manera inmediata.

 

@dianaegomez

Cartas desde Berlín escribe Diana Gómez