Artífice de la carrera política de Ignacio Mier Velazco, el promovido la víspera por su amigo el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández en la plenaria de diputados de Morena, el ex gobernador Manuel Bartlett Díaz ha tenido que soportar reiterados reclamos por su creatura; primero en el PRI y ahora en Morena.

El actual director de Comisión Federal de Electricidad, ya se ha publicado en esta columna, decidió impulsarlo desde el organismo alfabetizador para adultos cuando era titular de la Secretaría de Educación Pública entre 1988 y 1992.

Lo impulsó a hacer política por sus dotes de encantador de serpientes y capacidad de acomodarse a la circunstancia, hasta dirigir al Partido Revolucionario Institucional en Puebla, sin haber pasado por proceso de selección interno.

Lejos de las fortalezas políticas, preparación académica e intelectual de su creador, el coordinador de los legisladores es rechazado hasta en el ámbito familiar del propio Bartlett Díaz según narra la historia de la que pocos han tenido detalle, hasta ahora.

La mácula que arrastra Ignacio Mier Velazco ha sido exhibida de manera reiterada. Así sucedió una invernal tarde de noviembre de 2021 en el Jardín de las Trinitarias en el Barrio del Alto en donde contrajo nupcias Juan Carlos Moreno Valle Abdala con la joven Daniela Lara.

La celebración del enlace matrimonial había convidado a na buena cantidad de la sociedad poblana y de la Ciudad de México, pero también de la clase política por el perfil de los novios.

En torno de una mesa, el gobernador Miguel Barbosa y su esposa, Rosario Orozco conversaban con Bartlett Díaz y Julia Abdala, pareja del servidor público del gobierno federal y tía del novio que esa tarde había contraído nupcias.

Hasta esa mesa llegó el bartlista para despedirse de mano de cada uno de los asistentes en ese recinto del que el propio invitado y funcionario federal ya había expropiado en su mandato como gobernador.

Había salido del jardín recientemente recuperado por el gobierno del estado de las manos del empresario hotelero, Jacobo Martínez de quien el ex gobernador había preguntado ¿quién es ese pendejo?, según narró una crónica en la parabólica del 31 de mayo que llevó como título Fin al despojo en San Francisco https://www.parabolica.mx/2021/columnas/parabolica/item/21006-fin-al-despojo-en-san-francisco.

El director de CFE soltó casi a manera de reflexión íntima: sobre los hombros de Mier descansa la suerte de la reforma en la industria eléctrica. Conocedor de la técnica legislativa, Barbosa lo reconvino.

Despojó de toda cualidad política al coordinador de los diputados de Morena y todo terminó como ya hemos visto: con el fracaso de la Iniciativa de Reforma Constitucional de Andrés Manuel López Obrador por la falta de consensos en San Lázaro.

Barbosa terminó con una apreciación que quedó en el aire, lapidaria: es un delincuente.

Manuel Bartlett Díaz, el duro perfil de la política nacional quedó en silencio. Lo que se escuchó, fue la voz de Julia Abdala, su compañera de vida con un “ya vez, te lo dije”.

 

@FerMaldonadoMX