La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) involucra a la Guardia Nacional (GN) en un esquema de corrupción en el sur del país, debido a sus vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para el tráfico de indocumentados y robo de gasolina.

Según un insumo de inteligencia militar, hallado por 24 HORAS entre cuatro millones de archivos hackeados por el grupo Guacamaya, esa corporación forma parte de la estructura de la delincuencia organizada en Veracruz y Tabasco, ambos estados gobernados por Morena.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha elogiado a la GN, como un órgano transparente y sin ligas con el crimen, por lo que ha defendido su incorporación a la Sedena.

Sin embargo, en Veracruz y el sureste del país, está involucrada en el tráfico de centroamericanos, cuyas rutas controla el CJNG.

Los elementos “proporcionan el libre tránsito a los traficantes de indocumentados previo a una clave que estos mencionan, como medida de identificación para estas autoridades”.

En el caso de Veracruz, la inteligencia militar señala que los integrantes de la Guardia Nacional se coordinan con tres del Cártel Jalisco Nueva Generación que controlan el tráfico de indocumentados en el sur del país.

Se trata de dos comandantes de la GN, cuyos datos pormenorizados conoce el Ejército, así como un elemento, que se coordinan con Rubens, Hamburguesa y Doña Yadi, los encargados del CJNG para llevar centroamericanos a la frontera.

BRINDAN PROTECCIÓN

Asimismo, los órganos de inteligencia del Ejército tienen identificado el esquema de protección a criminales, que brinda la GN a los criminales de Tabasco y Veracruz.

Detalla que en Tabasco los elementos y patrullas de la Guardia son las escoltas de las pipas que transportan el combustible robado y dan seguridad a los ductos, cuando están siendo perforados por los huachicoleros.

El robo de hidrocarburo a gran escala se adjudica al grupo Olmeca, una organización independiente, pero que opera en Tabasco bajo la protección del CJNG, y que el Ejército liga al titular de Gobernación, Adán Augusto López.

De acuerdo con el reporte confidencial, los elementos de la Guardia Nacional “proporcionan seguridad en el lugar de extracción y escoltan los vehículos con combustible robado”.

El insumo detalla la estructura criminal del grupo Olmeca, con G. E. G. A., alías Gabo, al frente de la estructura delictiva y con V. C. Z. como operador financiero, y quien recibe los depósitos de dinero para la Guardia Nacional.

A su vez, se identifica a El Comandante Mata, como el enlace de la GN con el grupo Olmeca. El detalle de la investigación del Ejército permite conocer el lugar donde está destacado ese mando de la corporación, así como otros detalles sobre su labor.

24 HORAS publicó que, en otra investigación del Ejército, cuya clave es Caso Olmeca, se incluye las intercepciones de comunicaciones de G. O. J., alias Yayo, y G.E.G.A, identificado como Gabo, quienes son señalados como los líderes de la perforación, trasiego y venta de hidrocarburo robado en Tabasco.

Una comunicación interceptada el 18 de agosto pasado, da cuenta de que Gabo, líder de la organización Olmeca, tuvo una comunicación directa con Adán Augusto López Hernández -a quien el Ejército identifica con la clave de tío-.

El actual líder del huachicoleo en Tabasco –cuyas rutas, según la Sedena están controladas por el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG)–, señaló que el titular de Gobernación se puso a sus órdenes y le pasó un contacto con la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) para que fuera su enlace.

Arman base de la GN con soldados corruptos

Por: Ángel Cabrera

El Ejército ha dado de baja a elementos, implicados en presuntos hechos de corrupción, pero los ha enviado a bases de la Guardia Nacional.

En uno de los casos, un sargento fue dado de baja en 2017, pero actualmente causó alta en la base de Mil Palomas, de la Guardia Nacional, en Chihuahua.

Dicho militar estuvo implicado en el presunto desvío de recursos a cuentas personales, de familiares y de militares, lo cual fue detectado por la Contraloría General.

El reporte confidencial, que está entre los documentos hackeados por el Grupo Guacamaya, señala que, en otro caso, un cabo fue denunciado por extorsión agravada, pero no hubo elementos para procesarlo y fue enviado a la base de la GN en Puerto Palomas, Chihuahua.

También se detectaron casos de desertores o personal con mala conducta, como problemas de alcoholismo, que fueron enviados a trabajos administrativos a la guarnición de la Guardia Nacional, en Ojinaga, Chihuahua.

En otros casos, elementos de tropa del Ejército, que ya estuvieron en prisión militar, como por ejemplo tener cartuchos de armas de fuego exclusivas sin explicación, también fueron enviados a las labores administrativas de la GN.