El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta cuestionamientos por el uso de jets privados durante el Mundial 2026, una práctica que especialistas consideran incompatible con los objetivos de sostenibilidad ambiental.
La magnitud del torneo, organizado entre México, Estados Unidos y Canadá, ha incrementado las distancias y la dependencia del transporte aéreo.
Durante la primera semana de competencia, Infantino apareció en al menos diez partidos celebrados en distintas ciudades del continente americano.
Entre las sedes visitadas destacan Ciudad de México, Guadalajara, Los Ángeles, San Francisco, Vancouver, Seattle, Kansas City y Houston.
La presencia constante del dirigente suizo-italiano ha reavivado las críticas sobre el impacto ambiental generado por los desplazamientos en vuelos privados.
De acuerdo con investigaciones previas, el presidente de la FIFA recorrió cerca de 600 mil kilómetros en aviones privados durante los tres años anteriores.
Mundial 2026 multiplica las emisiones de carbono
La expansión del torneo a 48 selecciones y 104 partidos ha aumentado las necesidades de transporte y, con ello, las emisiones contaminantes.
Especialistas de la firma francesa Greenly advirtieron que una sola hora de vuelo en un jet privado puede generar emisiones equivalentes a las que produce una persona promedio durante un año.
Los cálculos indican que los desplazamientos de Gianni Infantino podrían representar entre 300 y 500 toneladas de CO₂ durante toda la competencia.
Esa cifra equivale al impacto anual generado por entre 35 y 55 personas en Francia, según estimaciones difundidas por expertos ambientales.
Expertos cuestionan el modelo de la FIFA
La FIFA sostiene que sus directivos utilizan vuelos comerciales o privados dependiendo de la eficiencia y los costos operativos.
Sin embargo, especialistas consideran que la estructura del Mundial 2026 favorece una dependencia excesiva del transporte aéreo.
El geógrafo David Gogishvili, de la Universidad de Lausana, señaló que la dispersión de los 16 estadios genera un modelo altamente dependiente de los aviones.
Por su parte, integrantes de Greenpeace USA han advertido que la utilización cotidiana de jets privados envía un mensaje contradictorio frente a la crisis climática.
El precedente de Catar 2022
El impacto ambiental asociado al fútbol de élite no es nuevo.
De acuerdo con la revista Nature, el Mundial de Catar 2022 recibió mil 846 jets privados, una cifra superior a la suma del Super Bowl, el Festival de Cannes, el Foro Económico de Davos y la COP28.
Expertos sostienen que las emisiones derivadas de una Copa del Mundo representan un ejemplo de consumo de lujo con elevados costos ambientales.

