Dinamarca registró este jueves un grave choque frontal de trenes en una zona rural ubicada al norte de Copenhague, dejando un saldo preliminar de 18 personas heridas, entre ellas cinco en estado crítico, de acuerdo con reportes oficiales de la policía local.
El accidente ocurrió entre las localidades de Hillerød y Kagerup, una ruta utilizada diariamente por trabajadores y estudiantes. Las autoridades confirmaron que en las unidades viajaban alrededor de 37 pasajeros al momento del impacto.
Tras la colisión, se activó un amplio operativo con ambulancias, cuerpos de rescate y helicópteros médicos para trasladar a los lesionados más graves a hospitales cercanos. Imágenes difundidas desde la zona muestran las locomotoras parcialmente destruidas, mientras la policía acordonó el perímetro para facilitar las maniobras de emergencia.
Hasta ahora, las causas del siniestro siguen sin esclarecerse. Sin embargo, especialistas ferroviarios señalan que una posible falla humana o errores en la señalización podrían estar entre las hipótesis iniciales. También se reveló que en ese tramo todavía opera un sistema de señalización antiguo, lo que ya genera cuestionamientos sobre la modernización de la red ferroviaria danesa.
La alcaldesa del municipio vecino de Gribskov señaló que se trabaja para garantizar atención médica inmediata a todos los afectados y conocer con precisión qué provocó el accidente.
Aunque los accidentes ferroviarios en Dinamarca son poco frecuentes, el caso revive la discusión sobre la seguridad del transporte público en Europa. En 2019, otra colisión ferroviaria dejó ocho muertos y 16 heridos, antecedente que hoy vuelve a encender alertas.
Este nuevo incidente mantiene a Dinamarca bajo atención internacional mientras avanzan las investigaciones oficiales.

