La eutanasia de hipopótamos en Colombia se ha convertido en una medida polémica pero urgente. El Ministerio de Ambiente avaló un protocolo que permitirá el sacrificio controlado de hasta 80 ejemplares, descendientes de los animales introducidos ilegalmente por Pablo Escobar en la década de 1980.

Actualmente, la población ronda los 200 hipopótamos, considerados una especie invasora que altera gravemente los ecosistemas del río Magdalena. Expertos del Instituto Humboldt advierten que, sin intervención, podrían superar los 500 individuos en 2030, agravando el desequilibrio ambiental.

El plan contempla iniciar en el segundo semestre de 2026, tras el cambio de gobierno. Según autoridades, tanto la translocación como la eutanasia son necesarias, debido a que varios países han rechazado recibir a estos animales por problemas de mutación genética y endogamia.

Sin embargo, la decisión ha generado rechazo en sectores sociales y políticos, especialmente en zonas como Puerto Triunfo, donde los hipopótamos se han convertido en un atractivo turístico ligado a la antigua Hacienda Nápoles. Habitantes temen afectaciones económicas.

El costo también es un factor clave: sacrificar un ejemplar ronda los 14 mil dólares, mientras que la esterilización supera los 10 mil dólares y representa riesgos tanto para animales como veterinarios.

La controversia crece entre quienes defienden alternativas no letales y quienes alertan sobre una crisis ecológica inminente que exige acciones inmediatas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *